domingo, 11 de marzo de 2018
Gul'dan
Hola bienvenidos a una nueva edición de "También hay historia". A la luz de la nueva expansión de World of Warcraft surgió la necesidad de explicar la vida de ciertos personajes. En esta oportunidad vamos a presentar a uno de los Warlords of Draenor y tal vez el orco mas importante en toda la historia de Azeroth.
GUL'DAN, LA OSCURIDAD ENCARNADA
El alzamiento de la Horda
Poco se sabe de Gul'Dan en sus principios salvo que perteneció al Clan Shadowmoon y tenia un talento extraordinario para canalizar las energías chamanicas de los elementales. Gracias a este talento se ganó el lugar de aprendiz del anciano chaman Ner'Zhul, jefe del Clan Shadowmoon y líder espiritual de los orcos.
Cuando Ner'zhul reunió a los orcos para combatir una guerra contra los draenei por petición de Kil'Jaeden (disfrazado como un espíritu de un ancestro orco), Gul'Dan lo apoyo completamente. Sin embargo, cuando Ner'zhul comenzo a notar que ya no podía invocar los poderes de los ancestros y de los elementos sintió que había algo que estaba muy mal. Ner'zhul se aventuro a la montaña sagrada de Oshu'gun y descubrió que había sido engañado por demonio Kil'Jaeden e intentó dar marcha atrás con la profanación de sus orígenes chámacos y con la matanza de los draenei. Para el horror del anciano chaman, descubrió que Gul'Dan había visto ya la verdadera identidad de Kil'Jaeden y había continuado con todo pese a esto. Ner'zhul abandona a los clanes unidos de los orcos y Gul'Dan toma su lugar como líder espiritual. Kil'Jaeden le ofreció a Gul'Dan la oportunidad de ser un maestro en los poderes de la magia vil de los brujos con la condición de que una a todos los orcos bajo una bandera mas solida que la de Ner'zhul. Gul'Dan acepto la oferta del demonio sin dudarlo y comenzo a trabajar en transformar a los desperdigados clanes orcos, un montón de tribus con chamanicas y muchas veces en disputa entre ellas y sin un rumbo fijo, en una maquina de guerra sedienta de sangre y despiadada llamada la Horda.
Como acto necesario para extender su poder sobre los orcos, Gul'Dan entrenó a varios que simpatizaban con el en poderosos brujos y los llamó el Concilio de las Sombras. El Concilio pronto comenzo a tener influencia en casi todos los aspectos de la vida de todos los orcos como también a perseguir a esos pocos que se oponían a los ideales de Gul'Dan y Kil'Jaeden. El brujo llego a incluso formar su propio clan, los Stormreavers, para hacer de la unión de los orcos en la Horda una supuesta unión de clanes y disimular la eliminacion de la autonomía que tenían. Cuando estuvieron por fin reunidos todos, como pacto final con Kil'Jaeden, Gul'Dan ofreció la Sangre de Mannoroth para que la beban todos los jefes de los clanes. Para renunciar al chamanismo Gul'Dan invocó sus poderes demoniacos y rompió las ataduras de Draenor con los elementos, creando un volcán de energías viles y magma verde y profano. Y así se fundo la Horda, sangrienta, despiadada, perdiendo toda conexion con sus orígenes y transformándose en una extensión de la Legion Ardiente.
Como muestra de su poder, la Horda, extermino a casi todos los draenei que había en el ahora mundo rojo de Draenor. Una vez finalizada la matanza, Kil'Jaeden le dijo a Gul'Dan que los orcos estaban listos para su verdadera prueba.
La primera guerra
Eventualmente, Gul'Dan entro en contacto con el mago Medivh (poseído por el Titan Oscuro Sargeras) quien le prometió otorgarle los poderes encerrados en la Tumba de Sargeras si podía conducir a la Horda para que conquiste Azeroth. Gul'Dan accedió, y con la ayuda del Concilio de las Sombras y de Medivh, abrió el Portal Oscuro entre Azeroth y Draenor. En los años subsecuentes Gul'Dan y su aprendiz el ogro mago Cho'Gall manipularían a la Horda en secreto y conducirían su furia por todo Azeroth.
El primer Jefe de Guerra fue electo por todos los jefes de los clanes orcos, pero en realidad la elección fue manipulada por Gul'Dan. Blackhand de los Blackrock fue el primer orco en llevar el manto de Jefe de Guerra, un orco fuerte y con grandes proezas en batalla, pero era solamente un títere que manejaba la oscura mano de Gul'Dan y su Concilio de las Sombras.
Gul'Dan vio la supremacía de la Horda sobre los reinos humanos de Azeroth, pero en la víspera del asalto final a Stormwind, advirtió que un pequeño grupo de hombres se aventuro a Karazhan, la torre del mago Medivh. Pronto se dio cuenta que esos humanos estaban decididos a matar a Medivh, así que Gul'Dan utilizo sus poderes para conectar su mente con la del mago y así poder obtener la localizacion de la Tumba de Sargeras. La mente del brujo estaba todavia en medio de una fuerte conexion con la de Medivh cuando lord Anduin Lothar y el archimago Khadgar pudieron aventurarse en lo mas profundo de Karazhan y así pusieron fin a la vida del mago loco y forzaron a Gul'Dan a un profundo coma.
La segunda guerra
Gul'Dan despertó de su coma con solamente Cho'Gall y su Twilight Hammer todavia fiel a el. Blackhand y el Concilio de las Sombras habían sido asesinados, Garona (antes una asesina miembro del Concilio) y los otros clanes los habían traicionado. Orgrim Doomhammer, el nuevo Jefe de Guerra de la Horda estuvo dispuesto a perdonar la vida de Gul'Dan, a pesar de que su instinto le decía lo contrario, a cambio de información sobre los orcos leales a Blackhand. Eso fue simple para el brujo, Rend y Maim, los hijos de Blackhand no le guardaban ningún amor a Gul'Dan, por lo que le fue fácil traicionarlos. Gul'Dan informo a Doomhammer que los jinetes de wargo pensaban unirse a las filas de los hijos de Blackhand y el clan Blackrock. Con esta información, Doomhammer decidio disolver la unión de estos jinetes que habían sido liderados originalmente por Blackhand en persona y repartirlos entre las filas de infantería de brutos.
Traición y muerte
Al final, la sed de poder de Gul'Dan termino siendo la ruina de la Horda. En la víspera del asalto final a Lordaeron, la capital del ultimo bastión de los humanos, Gul'Dan tomo al clan Stormreaver y a los nihilistas del Twilight Hammer y los condujo mar adentro a la perdida Tumba de Sargeras. Con grandes parte de sus fuerzas inesperadamente desaparecidas, Doomhammer abandono el asedio para perseguir a Gul'Dan y a sus brujos, dándole tiempo a la Alianza para reagruparse, y para desgracia de los orcos, contraatacar.
Gul'Dan consiguió encontrar el lugar donde se encontraba la Tumba, y con sus poderes la alzó de las profundidades del océano. Gul'Dan y sus seguidores mas cercanos lograron abrir las puertas del templo que había estado sumergido durante miles de años. Pero, cuando Gul'Dan creyó que había encontrado los poderes que se le habían prometido se dio cuenta que no había sido mas que una marioneta de Sargeras. Cientos de demonios salieron de las profundidades de la Tumba, asesinando a los brujos y al mismísimo Gul'Dan. En ese momento Doomhammer arribó a la Tumba y se encargó de eliminar a casi todos los miembros del clan Stormreaver, sello la puerta del templo y pudo disolver las fuerzas del Twilight Hammer.
Pero la muerte no fue suficiente para Gul'Dan. Su calavera resulto ser un poderoso conductor de energías demoniacas. Una porción del alma del brujo quedó atada al cráneo, donde podía susurrar a quien lo tuviese en sus manos. Incluso muerto, Gul'Dan siguió sembrando destrucción y pena.
La calavera fue usada por Ner'zhul, irónicamente quien había sido su mentor y quien se opuso a su codicia en un primer momento, para abrir múltiples portales en Draenor, lo que desgarro el mundo rojo para siempre. Mas tarde también fue usada por Khadgar para cerrar el Dark Portal que unía los restos de Draenor con Azeroth. Años mas tarde la calavera de Gul'Dan volvió a aparecer, otra vez en Azeroth y en manos de la Legión Ardiente. Los poderes de la calavera fueron usados por el señor del terror Tichondrius para corromper los bosques de Felwood. Luego de saber de su existencia por medio del rey caído Arthas, el cazador de demonios Illidan tomó la calavera y absorbió sus energías, lo que lo deformó convirtiéndolo en mitad elfo mitad demonio. Aunque Illidan absorbio casi todos sus poderes, conservo la calavera en sus manos hasta el día en que Maiev Shadowsong fue a terminar con su vida en la cumbre del corrupto templo de Karabor.
sábado, 4 de noviembre de 2017
Campeonato Mundial de League of Legends 2017 - Final - SKT vs SSG
Las escuadras jugaron con estilos un tanto contrastantes. Mientras SKT dependió de Faker para hacer jugadas desde el carril central, Samsung apostó por sus carriles laterales para asegurar los extremos del mapa. SKT pretendió dominar por el centro y expandirse hacia los lados, en tanto que Samsung buscó dominar la periferia para luego colapsar hacia el centro.
Y vaya que lo lograron. CuVee tuvo una serie de partidas particularmente dominantes. Poco a poco, acumuló ventaja tras ventaja sobre su rival, Huni. Esto provocó un efecto de bola de nieve en múltiples juegos en los que Huni no pudo contener a CuVee conforme avanzaba el contador. En el juego 1, el Kennen de CuVee se armó para hacer frente al Gnar de Huni y logró generar suficiente presión para permitir que Samsung rotara sus carriles por todo el mapa. La primera sangre no ocurrió sino hasta el minuto 25 tras un intento mal ejecutado por asegurar el Barón.
Este intento temprano de Samsung le dio a Peanut la oportunidad de robarle la mejora del Barón a Ambition, pero SKT lo pagó caro, pues terminó perdiendo a cuatro miembros. Estos asesinatos impidieron que el balance del juego cambiara a favor de SKT, y Samsung continuó aplicando su estilo asfixiante. El juego terminó a favor de Samsung por marcador de 7-0 y las únicas pérdidas que evitaron que fuera un juego perfecto fue aquel robo de Barón y un intercambio de torretas en el juego temprano.
El juego 2 destacó por la selección de Yasuo para Huni, pero como ocurre frecuentemente en las clasificatorias individuales, el Imperdonable no logró tener impacto en el juego. Algunas ventajas preliminares de SKT fueron contrarrestadas eventualmente por la gran maestría en peleas de equipo de Samsung durante el juego medio, y terminaron venciendo a SKT aún más pronto que en la primera partida.
El campeón defensor se hallaba en una de las zanjas más profundas de su experiencia mundialista, mientras que a Samsung aún le quedaban 3 oportunidades para lograr lo que ningún otro equipo había conseguido: aniquilar a un inmortal. A lo largo del torneo, ya otros equipos habían demostrado que existían grietas en la armadura de SKT. Solo era cuestión de aprovecharlas. El tercer juego mostró algo que ya habíamos visto antes. SK Telecom T1 arrancó con la fuerza que esperaríamos de un campeón. Golpe tras golpe, SKT tenía a Samsung contra las cuerdas en el juego temprano y alcanzó incluso una ventaja de 8 mil de oro. Pero Samsung se supo levantar tras cada embestida.
Luego de atrapar a uno que otro rival mal posicionado, lograron asegurar el Barón y esta mejora les permitió tocar las puertas del nexo de SKT, quienes aun así lograron defender su base. Al menos por un momento. La tensión se agudizó. Los equipos intercambiaron golpes en un vaivén que finalmente se resolvió cuando el jugador más elusivo de la historia se encontró inmovilizado por un Ruler que usó un destello ofensivo para atrapar a Faker. Uno por uno, el resto del equipo no tardó en caer.

Y así es como por primera vez en la historia de League of Legends, cayó no uno, ni dos, sino tres Nexos del legendario SK Telecom T1. Ahora Samsung Galaxy podrá afirmar lo que ningún otro equipo más que SKT había podido presumir en los pasados tres años: hoy, son los nuevos Campeones del Mundo, y sin duda el mejor equipo en la galaxia entera.
Si te perdiste este épico encuentro o quieres revivir los mejores momentos, no te pierdas este video de la Gran Final del Campeonato Mundial 2017
jueves, 18 de febrero de 2016
EXSALTADO CON TU HERMANA
hermandad Exsaltado con tu Hermana word of warcraft se creo y formo en 2014 en el servidor pandashan por un grupo de amigos para comunicarnos mejor,y con el tiempo se fue agregando mas gente ..fuimos mejorando y subiendo hasta el lvl 7 de la hermandad...en 2015 nos fuimos al oficial pero solo jugamos 3 meses y luego la mayoria dejo de jugar al wow..ahora en 2016 el server pandashan cambio a firestorm ,yo sigo jugando pero los demas no ....
►★https://web.facebook.com/ExsaltadocontuHermana/
▬▬▬▬▬▬▬▬
►★Battlenet : us.battle.net/wow/es/character/quelthalas/Sicotica/simple
►★https://firestorm-servers.com/
►★Hermandad Knowkill-Hellscream : https://web.facebook.com/groups/13939...
Legion Destroyed Gaming :
►★https://web.facebook.com/AlwaysUnderW...
►★http://legion-destroyed.blogspot.com.ar/
►★webs personal : http://leandrotesoro.blogspot.com.ar/
martes, 3 de noviembre de 2015
Samsung White vence en la final del Campeonato Mundial de League of Legends 2014
Star Horn Royal Club – SHR | http://bit.ly/1pkCLK9
Jiang "Cola" Nan – Top Lane
Choi "InSec" In-seok – Jungler
Lei "corn" Wen – Mid Lane
Zihao "Uzi" Jian – AD Carry
Yun "Zero" Kyung-sub – Support
Samsung Galaxy White – SSW | http://bit.ly/lolesportsSSW
Hyung-seok “Looper” Jang– Top Lane
In-gyu “Dandy” Choi – Jungler
Won-seok “PawN” Heo – Mid Lane
Seung-bin “Imp” Goo – AD Carry
Se-hyoung “Mata” Cho – Support
Jiang "Cola" Nan – Top Lane
Choi "InSec" In-seok – Jungler
Lei "corn" Wen – Mid Lane
Zihao "Uzi" Jian – AD Carry
Yun "Zero" Kyung-sub – Support
Samsung Galaxy White – SSW | http://bit.ly/lolesportsSSW
Hyung-seok “Looper” Jang– Top Lane
In-gyu “Dandy” Choi – Jungler
Won-seok “PawN” Heo – Mid Lane
Seung-bin “Imp” Goo – AD Carry
Se-hyoung “Mata” Cho – Support
El estadio que acogió la semifinal entre Corea y Alemania en la Copa del Mundo de 2002 volvió a llenarse ayer para acoger otro gran evento de competición deportiva, virtual en este caso: la final del Campeonato del Mundo de League of Legends.
En concreto, el Estadio Mundialista de Seúl agotó las 40.000 localidades disponibles para ver el duelo entre los coreanos de Samsung White y los chinos de Star Horn Royal Club, con victoria para los locales por 3 a 1.
Samsung White empezó arrasando y consiguió imponerse desde el principio y en los dos primeros asaltos, sin embargo, en el tercer juego fue cuando Star Horn Royal Club reaccionó y se anotó una victoria que ponía emoción en la final demostrando su ánimo por pelear. Sin embargo, Samsung White reaccionó inmediatamente en el cuarto juego y no dió un respiro a su rival dejando las principales armas chinas fuera de juego para así llevarse la victoria y la Copa del mundo de League of Legends.
Con su victoria Samsung White terminó de demostrar que ha sido el equipo más fuerte de todo el torneo, ya que a lo largo de las eliminatorias tan solo han perdido dos juegos, uno menos que los ganadores de la edición anterior, SK Telecom T1 K.
Lo cierto, es que el League of Legends se ha convertido en todo un fenómeno de masas y en esta final de la cuarta temporada se ha confirmado como todo un éxito global tanto por la afluencia de público en el estadio como a través de la pantalla con retransmisiones a través de Twitch, YouTube, la web de Riot Games y ESPN3. Aunque aún no hay datos de audiencia oficiales de la temporada pasada, se espera que -pese al horario- logre superar los 32 millones de usuarios conectados que siguieron la batalla virtual en la pasada edición.
Los aspectos de Samsung White
Samsung White podría ser el mejor equipo en la historia de League of Legends. A pesar de que DanDy y Mata obtuvieran el crédito por haberle permitido a su equipo atravesar, de forma dominante e impecable, todo el Mundial 2014, el equipo cuenta con superestrellas en cada rol.
Looper probó ser uno de los carrileros superiores más versátiles, jugando 9 campeones en todo el torneo. Pawn demostró que él era el mejor carrilero medio en todo el mundial, destruyendo a todos a los que se creía que eran mejores que él, incluyendo Bjergsen y Dade. Por otro lado, Imp jugó agresivamente y con su característico estilo de Tirador vagabundo lo cual, para ventaja de sus compañeros, ayudó en reiteradas ocasiones a crear ese temible efecto de bola de nieve.
Durante este gran desafío, cada jugador se las arregló para dominar con un campeón significativo, los cuales finalmente Riot Games eligió para honrar al equipo con aspectos propios. Su grandeza dentro del Mundial 2014 vivirá por siempre.
Looper: Singed, 750 RP
Desde el Campeonato 2013 (nunca antes había jugado con el equipo), Looper fue conocido por su uso supremo de la Teletransportación con Singed. No solo es uno de los pocos jugadores pro a los que le sigue gustando jugar con Singed, sino que también lo juega de la forma "correcta" - molestando al equipo enemigo y quitando presión de la Jungla y el carril cenral.
Dandy: Rengar, 750 RP
Mientras que DanDy jugó varios campeones en lo que fue del Campeonato Mundial 2014, su potencial como acarreador se vio en todo su potencial más que nada con Rengar. No solo era capaz de ejercer control en la fase temprana del juego a través de la visión y la presión en carriles, sino que también se las arregló por si solo para cambiar el curso de duelos o peleas en equipos basados en sus habilidades mecánicas y timing.
Pawn: Talon, 750 RP
Pawn no jugó mucho con Talon en el Campeonato 2014, pero su afinidad hacia los asesinos lo llegó a ser uno de los carrileros centrales más temidos de todo el torneo. Con un historial de dominación completa en la fase de carrilers, el Talon de Pawn se ha vuelto famoso asesinando por si solo a Faker, lo que finalmente llevó a Samsung al Campeonato Mundial en lugar de SK Telecom.
Imp: Twitch, 975 RP
En los años pasados, Imp era conocido más por su Vayne no obstante, el Mundial 2014 fue testigo de un Twitch en todo su esplendor. A pesar de que Twitch no sea conocido precisamente por ser el típico bravucón de carril, Imp logró dominar a su voluntad los carriles inferiores y logró generar el efecto bola de nieve para liderar al resto de su equipo. A menudo, y luego de regresar a base, Imp se mostraría en otro carril y en modo sigilo para generar una emboscada. El "¡Hola, ¿qué tal?" era bastante apropiado por cierto. La animación de regreso a base del Twitch de SSW también honra uno de los mejores momentos de Imp fuera de la Grieta en el Mundial.
Mata: Thresh, 975 RP
A lo largo del Mundial, Janna fue el campeón por el que los equipos compitieron más, no obstante, Mata logró destacarse con Thresh. En lugar de dominar a punta de ganchos, Mata mostró una verdadera maestría sobre todos los aspectos del kit de habilidades del carcelero: logró hacer jugadas increíbles, tirar ganchos, despellejar para interrumpir enemigos y aplicar grandes linternas, todo con el fin de generar ese efecto de bola de nieve para Imp y ayudar con la victoria para su equipo. Por su capacidad para generar jugadas extremadamente ridículas, se le concedió el título del Jugador Mas Valioso (MVP) de todo el Mundial 2014.
Los aspectos de Samsung White estarán disponibles en la tienda el 14 de Mayo, justo luego del Torneo Invitacional de Media Temporada (MSI). Aquellos que atiendan al evento, podrán elegir cualquiera de los aspectos SSW como parte del obsequio de Aspectos de Esports de Legado.
jueves, 26 de marzo de 2015
CS GO
CS GO
Counter-Strike: Global Offensive ofrecerá nuevos mapas, personajes, armas y versiones actualizadas de mapas clásicos como de_dust. Además se incorporarán nuevos modos de juego y leader boards. Counter-Strike: Global Offensive se podrá probar en la PAX Prime y London Games Festival.
Se acaba de hacer oficial ahora. ‘Counter-Strike: Global Offensive’ es una realidad que verá la luz en 2012, y no solamente para PC/Mac (vía Steam), sino también para PSN y XBLA, los servicios digitales de PS3 y Xbox 360, respectivamente.
No es la primera vez, en cualquier caso, que el ‘Counter-Strike’ se adentra en el terreno de las consolas, ya que el original lo había hecho en 2003 para Xbox, pero en esta ocasión se trata de una versión más completa, con nuevos mapas, personajes, armas y actualizaciones varias respecto al clásico, junto con modos de juego nuevos, matchmaking, tablas de clasificación y más.
Ya han pasado casi la friolera de 12 años respecto al original, que surgió como mod standalone del clasicazo ‘Half-Life’, y aún hoy en día sigue siendo uno de los reyes de los cibers. A mí cierto es que nunca me atrajo lo suficiente (siempre he sido más del ‘Wolfenstein: Enemy Territory’), pero su influencia queda fuera de toda duda. Uno de los FPS más exitosos de la historia.
Con esta nueva versión Valve pretende seguir haciendo historia expandiendo su exitosa saga a los jugadores de consola con este ‘Counter-Strike: Global Offensive’, y a poco que hagan lo conseguirán. Aunque su mayor éxito lo veremos en Steam, eso seguro. Queda, eso sí, por ver a qué precio lo veremos, y ponerle una fecha exacta para ello, ya que se comenta por el momento que se producirá a primeros del 2012. Pero lo que es seguro es que la bomba ya ha sid
Counter-Strike: Global Offensive ofrecerá nuevos mapas, personajes, armas y versiones actualizadas de mapas clásicos como de_dust. Además se incorporarán nuevos modos de juego y leader boards. Counter-Strike: Global Offensive se podrá probar en la PAX Prime y London Games Festival.
Se acaba de hacer oficial ahora. ‘Counter-Strike: Global Offensive’ es una realidad que verá la luz en 2012, y no solamente para PC/Mac (vía Steam), sino también para PSN y XBLA, los servicios digitales de PS3 y Xbox 360, respectivamente.
No es la primera vez, en cualquier caso, que el ‘Counter-Strike’ se adentra en el terreno de las consolas, ya que el original lo había hecho en 2003 para Xbox, pero en esta ocasión se trata de una versión más completa, con nuevos mapas, personajes, armas y actualizaciones varias respecto al clásico, junto con modos de juego nuevos, matchmaking, tablas de clasificación y más.
Ya han pasado casi la friolera de 12 años respecto al original, que surgió como mod standalone del clasicazo ‘Half-Life’, y aún hoy en día sigue siendo uno de los reyes de los cibers. A mí cierto es que nunca me atrajo lo suficiente (siempre he sido más del ‘Wolfenstein: Enemy Territory’), pero su influencia queda fuera de toda duda. Uno de los FPS más exitosos de la historia.
Con esta nueva versión Valve pretende seguir haciendo historia expandiendo su exitosa saga a los jugadores de consola con este ‘Counter-Strike: Global Offensive’, y a poco que hagan lo conseguirán. Aunque su mayor éxito lo veremos en Steam, eso seguro. Queda, eso sí, por ver a qué precio lo veremos, y ponerle una fecha exacta para ello, ya que se comenta por el momento que se producirá a primeros del 2012. Pero lo que es seguro es que la bomba ya ha sid
World of Warcraft
FACE : World of Warcraft
http://eu.battle.net/wow/es/
Prólogo
Capítulo 1: Mitos
Los Titanes y la Formación del Universo
Sargeras y la Traición
Los Dioses Antiguos y el Ordenamiento de Azeroth
El encargo de los Dragones Alados
El Despertar del Mundo y el Pozo de la Eternidad
La Guerra de los Ancestros
El Ocaso del Mundo
El Monte Hyjal y la Ofrenda de Illidan
El Árbol del Mundo y el Sueño Esmeralda
Los Imperios Trolls y el Alma del Demonio
Exilio de los Altos Elfos
Los Centinelas y la Larga Vigilia
Capítulo 2: El Nuevo Mundo
La Fundación de Quel´thalas
Arathor y las Guerras de los Trolls
Los Guardianes de Tirisfal
Ironforge – El despertar de los Enanos
Los Siete Reinos
Aegywnn y la Cacería del Dragón
Guerra de los Tres Martillos
El Último Guardián
Capítulo 3: La perdición de Draenor
Kil´jaeden y el Pacto de las Sombras
Apogeo de la Horda
El Concejo de las Sombras
Los maestros de las fuerzas: Medivh y Blackhand
La primera guerra de la ascensión de los orcos
Capítulo 4: Alianza y Horda
Crónicas de la Guerra en Azeroth
Una breve historia sobre la caída de Azeroth
El Portal Oscuro y la caída de Stormwind
La Alianza de Lordaeron
La Invasión de Draenor – Más allá del Portal Oscuro
El Nacimiento del Rey Lich
Icecrown y el Trono de Hielo
Guerra de la Araña
Capítulo 5: El Retorno de la Legión Ardiente
Primera Parte: Las Secuelas de la Segunda Guerra
La Batalla de Grim Batol – El Día del Dragón
Kel’thuzad y el Culto de los Malditos
Una nueva generación
Letargo de los orcos
Señor de los Clanes
El regreso de la Sombra – Cisma de la Alianza
De Sangre y Honor
La visión de Thrall
Segunda Parte: El Reino del Caos
El Azote de Lordaeron
El Ascenso de los Malditos
El Pozo del Sol y la Caída de Silvermoon
La Revelación
Asedio y Destrucción de Dalaran
En el Ojo del Maelstrom - El rescate de los Darkspear
La Invasión de Kalimdor
El Fin de la Eternidad
La Batalla del Monte Hyjal
Tercera Parte: El Trono de Hielo
La Venganza del Traidor-El Despertar de los Naga
Apogeo de los Elfos Sanguinarios
Guerra Civil en las Tierras de la Plaga – La Rebelión de los Forsaken
La Dama Oscura
Una Sinfonía de Hielo y Fuego – La Ascensión – El Rey Lich Triunfante
Viejos Odios – La Colonización de Kalimdor
Epílogo: Una nueva Era se avecina…
Glosario

La vida en Azeroth es brutal, triste y, sobre todo, corta. Sin embargo, no siempre estuvo plagada por la guerra continua y arrastrada hacia el conflicto. Hubo un tiempo en que el mundo fue un sitio lleno de paz y vitalidad. Los pueblos vivían en paz y armonía con la naturaleza y sus inconmensurables fuerzas, y mágicas e impresionantes criaturas corrían sobre las planicies y surcaban los cielos sin oposición.
¿Cómo sé todas estas cosas, se preguntarán? Bueno, solamente diré que yo, Rhonin el mago, al que llaman el Inconforme, he visto estas y muchas más impresionantes cosas. Pues en esa eterna noche de los tiempos que se llama la Gran Oscuridad del Más Allá, mi maestro y tutor Krasus, me llevó hasta la oscura cueva donde, a través de las eras, Nozdormu el Imperecedero, el Gran Dragón de Bronce, guarda los inconmensurables caminos del tiempo. Nozdormu, el inmenso dragón de bronce, Señor del Tiempo y de las épocas, me ha mostrado lo que fue, lo que es y lo que será. El eterno conflicto que azota las vidas de todas las criaturas de este mundo, uno sus destinos en uno solo, al punto de que la extinción de una sola, puede significar la aniquilación de todas.
He aquí, pues, el enigma que a muchos ha desvelado y que a todos maravilla: La verdadera historia del mundo de Azeroth.
Nadie sabe exactamente cómo inició el Universo. Algunos teorizan que una catastrófica explosión cósmica envió al infinito una inmensidad de mundos desconocidos hacia la vastedad de la Gran Oscuridad del Más Allá – mundos que algún día albergarían una diversidad maravillosa y terrible de formas de vida. Otros creen que el Universo fue creado por una sola Todopoderosa Entidad benigna, cuya Sagrada Luz ilumina desde tiempos inmemoriales, las vidas de todos y cada uno de los seres del Universo. Aunque los orígenes del caótico Universo ciertamente son inciertos, está claro que una raza poderosa se encargó de estabilizar los varios mundos y asegurarse que a futuro esos mundos siguieran sus mismos pasos.
Los Titanes, colosales dioses de piel metálica de las infinidades del cosmos, exploraron el naciente universo, y trabajaron en los mundos que iban encontrando. No está claro de dónde vinieron y por qué lo hacían, pero ordenaron los mundos levantando poderosas montañas y drenando vastos océanos. Rasgaron los cielos y atmósferas respirables surgieron. En cada lugar que encontraron, elaboraron un plan para darle orden al caos existente. Al mismo tiempo, le dieron poderes a razas primitivas para que trabajaran y mantuvieran la integridad de sus respectivos mundos.
Regidos por una elite llamada El Panteón, cuyo Alto Padre, Aman’thul, gobernaba con justicia e igualdad, los Titanes le dieron orden a los cientos de millones de mundos que exploraron en la Gran Oscuridad del Más Allá durante las primeras eras de la creación. El benevolente Panteón, para salvaguardar las estructuras de estos mundos, siempre estuvo vigilante contra el ataque extradimensional de las viles razas del Torbellino del Vacío. El Torbellino, una dimensión etérea de magia caótica que conecta una miríada de mundos del universo, era el hogar de un número infinito y primigenio de maléficos demonios, cuyo único objetivo era destruir la vida y devorar las energías del universo viviente. Incapaces de concebir el mal o la extinción de cualquier forma de vida, los Titanes se vieron obligados a hallar una forma de terminar los constantes ataques de los demonios.
Con el paso del tiempo, las entidades demoníacas encontraron la forma de penetrar en los mundos de los Titanes desde el Torbellino del Vacío, y el Panteón eligió a sus más grandes guerreros, Sargeras, para actuar como primera línea de defensa. El noble gigante de bronce bruñido, Sargeras, cumplió con sus deberes por interminables milenios, buscando y destruyendo demonios donde quiera que los encontrara. A través de los eones, Sargeras encontró dos poderosas razas demoníacas, ambas con ambición de ganar poder y dominio sobre el universo físico.
Los Eredar, una insidiosa raza de hechiceros diabólicos, usaron sus embrujos mágicos para invadir y esclavizar un número de mundos. Las razas indígenas de estos mundos mutaron por los poderes malévolos de los Eredar y se volvieron demonios ellos mismos. Aunque los cercanamente ilimitados poderes de Sargeras eran más que suficientes para derrotar a los viles Eredar, el gigante encontró muchos problemas para detener la corrupción y envilecimiento de las criaturas. Incapaz de soportar tanta depravación, el gran Titán empezó caer en una gran depresión. A pesar de su creciente insatisfacción, Sargeras arrasó del Universo a los brujos atrapándolos en una esquina del Torbellino.
Mientras su confusión y miseria se profundizaban, Sargeras se vio forzado a combatir otro grupo que intentaba romper el orden de los Titanes: los Nathrezim. Esta oscura raza de demonios-vampiro (también conocidos como Señores del Terror) conquistó un número de mundos poblados poseyendo a sus habitantes y volviéndolos hacia la sombra. Los nefastos y esquemáticos señores del terror tornaban a las naciones unas contra otras manipulándolas dentro de un odio irracional y perverso. Sargeras derrotó a los Nathrezim fácilmente, pero su corrupción lo afectó profundamente.
Con sus sentidos obcecados y desesperados, Sargeras perdió toda conciencia no solo de su misión, sino también de la visión de los Titanes de un universo ordenado. Eventualmente, empezó a creer que el concepto de un universo ordenado era inútil, y que el caos y la depravación eran los únicos absolutos del oscuro y solitario universo. Sus compañeros Titanes trataron de persuadirlo de su error y calmar sus iracundas emociones, pero él había interpretado sus más optimistas creencias como desilusiones inútiles. Abandonando sus filas para siempre, Sargeras salió en busca de su propio lugar en el Universo. Aunque el Panteón lamentó profundamente su partida, los Titanes jamás pudieron predecir que tan lejos llegaría su hermano perdido.
Con el tiempo, la locura de Sargeras habría consumido sus últimos vestigios de su valioso espíritu, creyendo que los Titanes eran los responsables del fracaso de la creación. Decidido, finalmente, a deshacer sus TRABAJOS
en todo el universo, decidió conformar un ejército imparable que consumiría al universo físico.
Eventualmente la forma titánica de Sargeras se fue distorsionando por la corrupción que plagaba su una vez noble corazón. Sus ojos, cabello y barba eructaron en fuego, y su piel metálica broncínea se abrió revelando su nueva forma de odio infinito.
En su furia, Sargeras liberó de sus prisiones a los Eredar y los Nathrezim. Estas astutas criaturas se postraron ante la vasta ira el oscuro Titán y ofrecieron servirle en cualquiera de sus maliciosos caminos. De las filas de los poderosos Eredar, Sargeras eligió dos campeones para comandar su demoníaco ejército de destrucción. Kil´jaeden el Embaucador fue elegido para escoger a las más oscuras razas del universo y reclutarlas dentro de las filas de Sargeras. El segundo campeón, Archimonde el Profanador, fue elegido para dirigir los enormes ejércitos en la batalla contra cualquiera de los que osaran resistir los deseos del Titán.
El primer movimiento de Kil´jaeden fue esclavizar a los vampíricos señores del terror bajo su terrible poder. Los señores del terror le servirían como sus agentes personales en el universo, y ellos placenteramente localizarían razas primitivas para que su maestro las corrompiera y las exterminara. El primero entre los señores del terror era Tichondrius el Oscuro, quien servía a Kil´jaeden como el perfecto soldado y llevaría la ardiente voluntad de Sargeras a todas las oscuras esquinas del universo.
El poderoso Archimonde también escogió temibles agentes para sí mismo. Llamando a los maléficos señores del foso y su barbárico líder, Mannoroth el Destructor, Archimonde esperaba establecer una élite luchadora que acabaría con cualquier creación de vida.
Una vez que Sargeras vio que sus ejércitos fueron amasados y listos para seguir sus mandatos, lanzó sus coléricas fuerzas en la vastedad de la Gran Oscuridad. El bautizó a su creciente ejército como la LEGION ARDIENTE. Hasta la fecha, no está claro cuántos mundos han sido consumidos y quemados por la insana cruzada ardiente alrededor del universo.
Sin conocer la misión destructiva de Sargeras sobre sus incontables trabajos, los Titanes continuaron moviéndose de mundo en mundo, dando forma y ordenando cada planeta como ellos creían. A lo largo de sus viajes repararon en un pequeño mundo al cual sus habitantes llamarían más tarde Azeroth. Cuando los Titanes hicieron su camino sobre LA PRIMITIVA
tierra, encontraron un número de hostiles “principios elementales”, que serían conocidos únicamente como los Dioses Antiguos, quienes querían echar a los Titanes de su mundo.
El Panteón, molesto por la inclinación de los Dioses Antiguos a hacer el mal, entabló una guerra contra los Elementales y sus oscuros maestros. Los ejércitos de los Dioses Antiguos eran dirigidos por cuatro poderosos lugartenientes: Ragnaros el Señor del Fuego, Therazane la Madre Roca, Al’Akir el Señor del Viento y Neptulon el Cazador de las Mareas (Los Cuatro Elementos). Sus caóticas fuerzas avanzaban por la faz de la tierra y chocaban con los colosales Titanes. Aunque los Elementales eran poderosos más allá de toda compresión mortal, sus fuerzas combinadas no pudieron detener a los poderosos Titanes. Uno por uno, Los Cuatro Elementos fueron cayendo y sus fuerzas fueron dispersadas.
El Panteón asedió las ciudadelas de los Dioses Antiguos y encerraron a los cuatro malvados dioses bajo la superficie de la tierra. Sin los Dioses Antiguos para conducir sus iracundos espíritus sobre el mundo físico, los elementales pasaron a un plano abismal, donde ellos se contendrían uno al otro por toda la eternidad. Con la partida de los elementales, la Naturaleza se calmó y el mundo entró en una pacífica armonía. Los Titanes observaron que la lucha había sido contenida e iniciaron su TRABAJO
.
Crearon un número de razas para que les ayudaran a modelar el mundo. De las profundidades de las cavernas rocosas surgieron los Titánides, creados de la piedra viva. Para retirar los océanos y sacar la tierra firme, los Titanes crearon los inmensos pero gentiles Gigantes del Mar. Por muchas edades los Titanes modelaron la tierra, hasta que se formó un perfecto continente. En el centro del continente, crearon un lago de centelleantes energías primordiales. El lago, que sería llamado EL POZO DE LA ETERNIDAD, sería una fuente de vida para el mundo. Sus potentes energías conmoverían las raíces del mundo y la vida emergería sobre el fértil suelo. Con el tiempo, plantas, árboles y criaturas de toda especie empezarían a conquistar el continente. Cuando llegó el día final de sus labores, los Titanes nombraron al continente KALIMDOR, “La tierra de la eterna luz de las estrellas”.
Satisfechos de que el pequeño mundo estuviera ordenado y su trabajo concluido, los Titanes se prepararon para abandonar Azeroth. Sin embargo, antes de partir, encargaron a las especies más grandes del mundo con la misión de proteger Kalimdor contra cualquier fuerza que amenazara su perfecta tranquilidad. En esa época había muchos dragones voladores. Entonces ellos escogieron a cinco de los más poderosos para dominar a sus hermanos y apacentar el mundo. Los grandes miembros del Panteón les dieron una porción de su poder a cada uno de los líderes de los dragones. Los majestuosos dragones serían conocidos como los Grandes Aspectos.
Aman'Thul, el Alto Padre del Panteón, otorgó parte de su poder cósmico sobre el gigantesco dragón de bronce, Nozdormu, para que protegiera el tiempo y las inconmensurables vías del destino. El estoico y honorable Nozdormu sería conocido como el Único Imperecedero.
Eonar, el Titán patrón de toda vida, dio parte de su poder a Alexstrasza la Roja, la Protectora de la Vida, cuya misión sería salvaguardar toda vida que creciera en el mundo. Por su suprema visión e ilimitada compasión por todas las cosas vivas Alexstrasza fue coronada como Reina de los Dragones y se le dio dominio sobre toda su especie.
Eonar también bendijo a la pequeña hermana de Alexstrasza, la luminosa dragona verde Ysera, con una porción de la influencia sobre la Naturaleza. Ysera caería en un trance eterno, y sería conocida como La Soñadora, velando por los salvajes bosques del mundo desde su verde reino, El Sueño Esmeralda.
Norgannon, el Titán protector y maestro de las artes mágicas, le dio al dragón azul, Malygos, una porción de su vasto poder. Desde ese momento, Malygos sería conocido como el Tejedor de Hechizos, el guardián de la magia arcana oculta.
Khaz'goroth, el Titán forjador del mundo, le dio parte de su vasto poder al poderoso dragón negro, Neltharion, conocido como el Guardián de la Tierra, y se le dio dominio sobre la tierra y los profundos lugares del mundo. El controlaría la fuerza del mundo y sería el gran soporte de Alexstrasza.
Con estos poderes, los Cinco Aspectos se encargarían de la defensa del mundo en la ausencia de los Titanes. Con los Dragones preparados para salvaguardar su creación, los Titanes dejaron atrás Azeroth para siempre. Desafortunadamente, pasaría muy poco tiempo antes de que Sargeras conociera al pequeño mundo recién nacido.
Hace aproximadamente diez mil años antes de la Primera Guerra entre Orcos y Humanos, el mundo de Azeroth se constituía en un solo continente, rodeado por el mar. La masa de tierra, conocida como Kalimdor, era el hogar de un sinnúmero de razas y criaturas, todas luchando por sobrevivir sobre el salvaje mundo. En el oscuro centro del continente existía un misterioso lago de energías incandescentes. El lago, el cual más tarde sería llamado el Pozo de la Eternidad, era un verdadero corazón de magia y poder natural. Extrayendo sus energías desde la infinita Gran Oscuridad más allá del mundo, el Pozo actuaba como una fuente mística, enviando sus potentes energías a lo largo del mundo para que surgieran innumerables y maravillosas formas de vida.
Con el tiempo, una primitiva tribu de humanoides de costurmbres nocturnas precavidamente fue haciendo su camino hacia las riberas del lago encantado. Los nómadas humanoides, guiados por las extrañas energías del Pozo, construyeron sus hogares en las tranquilas riberas del lago. Con el tiempo, el cósmico poder del Pozo afectó a la tribu, haciéndola más fuerte, inteligente y virtualmente inmortal. La tribu adoptó el nombre Kaldorei, que significa “niños de las estrellas” en su lengua primitiva. Para celebrar su creciente sociedad, construyeron grandes palacios y templos alrededor del lago.
Los Kaldorei, o ELFOS NOCTURNOS, como serían llamados más tarde, adoraban a Elune, la diosa de la Luna, y creían que ella dormía en la profundidad del Pozo durante las horas del día. Los tempranos sacerdotes elfos estudiaban el Pozo con insaciable curiosidad, tratando de conocer sus intangibles secretos y poderes. Conforme su sociedad crecía, los elfos nocturnos exploraban Kalimdor para desenvolver sus misterios. Las únicas criaturas que les dieron pausa fueron los ancestrales y poderosos dragones. Las grandes bestias a menudo se comportaban reclusivos, y los elfos nocturnos descubrieron que los dragones se habían constituido en los protectores del mundo, por lo que era mejor que sus secretos no fueran revelados.
El Pozo de la Eternidad fue la llave del verdadero avance y conocimiento de los Kaldorei. Mientras estudiaban las poderosas energías del Pozo, los Kaldorei fueron imbuidos con su poder, volviéndose prácticamente inmortales e inmunes al paso de los años, por sobre todoas las criaturas de la tierra. Rápidamente aprendieron las energías del Pozo directamente. Habia comenzado el estudio de la magia arcana.
Con el tiempo, la curiosidad de los elfos nocturnos los llevó a conocer a una serie de poderosas criaturas, pero la más interesante de todas fue CENARIUS, un poderoso semidios de los bosques primigenios. El valiente, noble y atrevido Cenarius se mostró complacido con los inquisitivos elfos nocturnos y ocupó una gran cantidad de tiempo en enseñarles acerca del mundo natural. Los tranquilos Kaldorei desarrollaron una fuerte empatía por los vivientes bosques de Kalimdor y el armonioso balance de la naturaleza.
Algunos Kaldorei creían que el uso abusivo de las magia arcana del Pozo podrían traer serias consecuencias, pero sus precavidas palabras fueron ignoradas por el resto de sus hermanos, quienes habían penetrado profundamente en el estudio de la magia. Los grandes hechiceros y magos construyeron hermosas ciudades, elaboraron impresionantes artefactos mágicos, y apacentaron el mundo de acuerdo a sus propias necesidades. Una de las más poderosas de las hechiceras Kaldorei se llamaba Aszhara, una mujer altatmente dotada que ansiaba el conocimiento de la magia arcana mucho más que cualquier otra criatura viva. Su conocimiento llegó a ser tan basto, que eventualmente los Kaldorei la coronaron como Reina de Kalimdor, y un inmenso y vetusto palacio le fue construido en las orillas del Pozo de la Eternidad.
Con el paso de las eras, la civilización de los elfos nocturnos se expandió territorial y culturalmente. Sus templos, caminos y lugares de estudio se expandieron por el oscuro continente. Azshara, la hermosa y generosa reina de los elfos nocturnos escogió a sus servidores favoritos para sus enjoyados salones. Sus servidores, conocidos como los Quel´dorei o “Bien Nacidos” (Highborne), fueron dotados de todo poder y se creyeron mejores que el resto de sus hermanos. Su líder, Dath’Remar, fue nombrado alto concejal de la reina y rápidamente se hizo con el control político de a nación. Aunque la Reina Azshara era igualmente amada por todo el pueblo, los Bien Nacidos eran secretamente envidiados por el resto de los elfos nocturnos. Aún así, los Bien Nacidos empezaron a venerar a su reina como una diosa, y llamaron “la encarnación misma de Elune”. Esto los llevó a tener serias disputas con las sacerdotisas de la diosa Elune, cuyo templo se levantaba en las afueras de los sagrados Claros de la Luna, cerca del Santuario de Cenarius, y en especial, con la joven e impulsiva Alta Sacerdotisa, Tyrande Whisperwind.
Imitando la curiosidad de los sacerdotes sobre el Pozo de la Eternidad, Azshara ordenó a los Bien Nacidos desentrañar sus secretos y revelar su verdadero propósito sobre el mundo. Los Bien Nacidos se sumergieron en su trabajo y estudiaron el Pozo concienzudamente. Con el tiempo desarrollaron la habilidad de manipular y controlar las cósmicas energías del Pozo. Conforme sus experimentos progresaban, los Bien Nacidos descubrieron que podían usar sus nuevos poderes para crear o destruir a su placer. Los ignorantes Bien Nacidos habían descubierto la magia primitiva y estaban resueltos a dedicarse exclusivamente a desenvolver sus misterios. Sin pensar que la magia podía ser peligrosa si no se usaba responsablemente, Azshara y sus Bien Nacidos empezaron a practicar sus encantos con evidente abandono. Cenarius y muchos de los letrados elfos nocturnos advirtieron que solamente calamidades podrían resultar si se jugaba con las claramente volátiles artes de la magia. Eventualmente, Azshara y sus seguidores continuaron expandiendo sus crecientes poderes.
Conforme sus poderes crecían, un cambio distintivo empezó a ocurrir en Azshara y los Bien Nacidos. La clase alta comenzó a tornarse cruel y despreciativa con sus compañeros elfos nocturnos. Una oscura palidez cubrió la anterior belleza de Azshara. Ella comenzó a apartarse de sus amados súbditos y rechazar la interacción con cualquiera que no fueran sus sacerdotes Bien Nacidos. Esta terrible comunión tendría un terrible precio que pagar.
Un joven erudito llamado Malfurion Stormrage, quien había ocupado mucho de su tiempo en estudiar LAS PRIMITIVAS
artes del druidismo junto a Cenarius, comenzó a sospechar que un terrible poder había corrompido a los Bien Nacidos y a su amada reina. Aunque no podía concebir de donde provenía este mal, sabía que las vidas de los elfos nocturnos cambiarían para siempre...
El irresponsable uso de la magia por parte de los Bien Nacidos, envió ondas de energía desde el Pozo de la Eternidad a través de la Gran Oscuridad del Más Allá. Las desordenadas ondas de energía fueron percibidas por terribles mentes alienígenas. Sargeras – el Gran Enemigo de toda vida, el Destructor de Mundos – percibió los poderes del Pozo y buscó el distante punto de origen. Espiando el primigenio mundo de Azeroth y sintiendo las energías ilimitadas del Pozo de la Eternidad, Sargeras fue consumido por un insaciable apetito. El gran dios oscuro resolvió destruir el joven mundo y reclaman sus energías para si mismo
Sargeras condujo a su vasta Legión Ardiente e hizo su camino hacia el inocente mundo de Azeroth. La Legión fue conformada por un millón de escandalosos demonios, recogidos de todos los rincones del universo, ansiosos por la conquista. Los tenientes de Sargeras, Archimonde el Profanador y Mannoroth el Destructor, prepararon sus infernales monstruos para el ataque. La Reina Azshara, obcecada por el terrible éxtasis mágico, cayó víctima del imparable poder de Sargeras, y le ofreció abrirle una entrada al mundo. Incluso sus Bien Nacidos, caídos bajo la inevitable corrupción mágica, convirtieron a Sargeras en su dios. Para demostrar su fidelidad a la Legión, los Bien Nacidos convencieron a su reina de abrir un portal mágico en el Pozo de la Eternidad.
Una vez que los preparativos estuvieron terminados, Sargeras comenzó su catastrófica invasión sobre Azeroth. El delgado velo que separa la realidad del mundo de las sombras finalmente fue roto. Los guerreros de la Legión Ardiente entraron en el mundo a través del Pozo de la Eternidad y comenzaron el asedio sobre las durmientes ciudades de los elfos nocturnos. Liderados por Archimonde y Mannoroth, la Legión marchó sobre las tierras de Kalimdor, dejando solo desolación y terror a su paso. Los brujos demoníacos Eredar invocaron a los Infernales, unos inmensos gigantes de piedra y fuego verde que cayeron del cielo en forma de meteoros sobre los templos. Una banda de ardientes y sanguinarios asesinos llamada la Guardia de la Perdición, dirigidos por el voraz Azzinoth, marchó sobre las tierras de Kalimdor, acabando con todo a su paso. Jaurías de salvajes Felhounds (sabuesos diabólicos) atacaron salvajemente sin oposición. Aunque los guerreros elfos defendieron su ancestral hogar, se vieron forzados a retroceder, pulgada a pulgada, ante el avance de la Legión.
Ante el terrible ataque, Malfurion Stormrage escapó para buscar ayuda para su gente. Su propio hermano gemelo, Illidan Stormrage, aunque no era parte de los Bien Nacidos, practicaba sus artes mágicas. Convenciendo a Illidan de olvidar su peligrosa obsesión, ambos escaparon al bosque para organizar la resistencia. La hermosa y joven sacerdotisa de la luna, Tyrande Whisperwind, se decidió a acompañarles en el nombre de Elune. Ambos hermanos profesaban un amor insaciable por la idealista sacerdotisa, pero el corazón de Tyrande suspiraba solamente por Malfurion. Illidan se sentía resentido por el naciente romance entre su hermano y Tyrande, pero su corazón roto no era nada comparado por el dolor que le producía su adicción a la magia. En efecto, el continuo contacto de Illidan con las magias arcanas del Pozo, lo había corrompido a tal punto de desarrollar en él la temible sed de magia que a su vez consumía a los Bien Nacidos. Illidan creyó que, utilizando las mismas energías malignas de los demonios contra ellos, podría lograr derrotarlos de una vez por todas, por lo cual él y algunos de sus seguidores más cercanos, formaron una secta secreta cuyo objetivo era erradicar a los demonios de Kalimdor. Estos guerreros, conocidos como los Cazadores de Demonios, se sacaban ritualmente los ojos, para de este modo, utilizar toda su energía mágica contra la Legión. Malfurion nunca le perdonaría esto, pero Illidan no combatiría por él: lo haría por amor a Tyrande.
Mientras tanto, Cenarius, quien se ocultaba en los sagrados Claros de la Luna en el distante Monte Hyjal, se comprometió a ayudar a los elfos nocturnos buscando a los ancestrales dragones y asegurándose su ayuda. Los dragones, liderados por la grandiosa Alexstrasza la Roja, atacaron desde el aire a los demonios y sus amos infernales. Cenarius mismo llamó a los espíritus de los bosques encantados, reclutando un ejército de Ancestros y Treants, los hombres-árbol, y los guió en un sorpresivo asalto sobre la Legión. Malfurion, Illidan y Tyrande, al mando de las fuerzas de los elfos, organizaron un valiente y feroz contraataque. El ágil y valiente Cazador de Demonios se habría paso a través de las fuerzas de la Legión, destrozando las filas de los demonios, mientras su cuerpo ardía en un incandescente aura mágica de fuego que había creado a su alrededor, dañando todo lo que tocaba. Fue así como se encontró cara a cara con el terrible Azzinoth, capitán de la Guardia de la Perdición, y una gran batalla se entabló entre ambos contendientes. Illidan, utilizando todos los poderes concebidos por su secta, logró derrotar a Azzinoth y se apoderó de sus espadas curvas, las cuales, con el transcurso del tiempo, logró dominar con tal habilidad, que se volvieron un rasgo distintivo de su personalidad y casi eran extensiones de sus brazos.
Las fuerzas aliadas a los elfos nocturnos convergieron sobre el templo de Azshara y el Pozo de la Eternidad. Conociendo la fuerza de sus nuevos aliados, Malfurion y sus colegas sabían que la Legión no sería derrotada solamente por la fuerza de las armas. Mientras la titánica batalla alrededor de la ciudad capital aumentaba, Azshara esperaba con ansiedad el arribo de Sargeras. El señor de la Legión preparaba su paso a través del Pozo de la Eternidad y su entrada en el mundo. Conforme su enorme sombra se acercaba a la superficie del Pozo, Azshara guió a los más poderosos de sus Bien Nacidos cerca de la superficie. Solamente enfocando sus poderes mágicos sobre el Pozo podrían abrir un portal lo suficientemente grande para que Sargeras penetrara. Mannoroth el Destructor en persona, el terrible Señor del Foso, General de los Ejércitos de la Legión, guardaba la entrada al Templo de Azshara. Cenarius invocó los altos poderes de los bosques y se enfrentó a Mannoroth, dándoles suficiente tiempo a Malfurion, Tyrande y sus guerreros de penetrar en el templo.
Mientras la batalla bramada sobre los ardientes campos de Kalimdor, un terrible evento volcaría la situación. Los detalles de tal evento se han perdido en el tiempo, pero es conocido que Neltharion, el Gran Dragón Negro de la Tierra, se volvió loco durante un crítico ataque de la Legión Ardiente. El empezó a lanzar flamas sin sentido y la ira hizo brotar su lado oscuro. Renombrándose asimismo Ala de la Muerte (Deathwing), el dragón traicionó a sus hermanos y dejó el campo de batalla. La traición sorpresiva de Neltharion fue tan destructiva que sus hermanos nunca se recobraron de ella. Avergonzada y aterrorizada, Alexstrazsa y los otros nobles dragones se vieron obligados a abandonar a sus aliados mortales. Malfurion y sus compañeros, ahora desesperanzados, temieron no sobrevivir el abandono de sus poderosos aliados.
Malfurion, convencido de que el Pozo de la Eternidad era el cordón umbilical que unía a los demonios con el mundo físico, insistía en que debía ser destruido. Sus compañeros elfos, conociendo que el Pozo era la fuente de su inmortalidad y sus poderes, se horrorizaron ante esta noción. Pero Tyrande creía en la teoría de Malfurion, y convenció a Cenarius y sus camaradas de atacar el templo de Azshara y encontrar el modo de destruir el Pozo para bien.
Malfurion y sus compañeros entraron en el corazón del templo de Azshara. Una vez en la cámara principal, encontraron a los Bien Nacidos en medio del final de su oscuro encantamiento. El comunal hechizo había creado un vórtex inestable de poder sobre las turbulentas aguas del Pozo. La voluminosa sombra de Sargeras se apresuraba a cruzar el portal hacia la superficie, por lo que Malfurion se decidió a atacar.
Pero Azshara estaba más que preparada para su arribo. Todos los aliados de Malfurion fueron capturados antes de que estos atacaran a la enloquecida reina. Tyrande, tratando de atacar a Azshara por detrás, fue detenida por la guardia personal de Bien Nacidos. Al luchar contra ellos, la hermosa sacerdotisa sufrió graves heridas en sus manos. Al ver la caída de su amada, Malfurion entró en una terrible cólera y se dispuso a acabar con la vida de la reina.
Para su sorpresa, Illidan apareció desde las sombras cerca de una de las orillas del lago. Conociendo que la destrucción del Pozo impediría que volviese a practicar la magia de nuevo, Illidan se convenció a si mismo de abandonar al grupo y prevenir a los Bien Nacidos del plan de su hermano. Debido a la locura secundaria a su adicción y al reciente romance de su hermano con su amada Tyrande, Illidan no sintió ningún remordimiento en traicionar a Malfurion y aliarse con Azshara y los suyos. Illidan estaba dispuesto a defender el Pozo por todos los medios necesarios. Portando unos frascos mágicos especialmente manufacturados para su propósito, Illidan los llenó con el agua procedente del Pozo. Convencido que los demonios destrozarían la civilización de los elfos nocturnos, planeó robar las sagradas aguas y tomar sus energías para sí mismo.
Azshara, habiendo recibido la advertencia de Illidan, entabló una terrible batalla con Malfurion, quien, con el corazón destrozado por la traición de su hermano, estaba dispuesto a vencer o morir. Pero el hechizo de los Bien Nacidos había entrado en un caos tremendo al ser atacados, y el inestable portal sobre las ondas del Pozo explotó en una catastrófica tormenta que llevaría al ocaso al mundo entero. La masiva explosión resquebrajó el templo hasta sus bases y una serie de estremecedores terremotos abrieron la torturada tierra. Como la terrorífica batalla entre la Legión y los Elfos Nocturnos se realizaba alrededor de la ruinosa ciudad capital, el Pozo de la Eternidad colapsó sobre todos ellos.
Las ondas de choque de la implosión del Pozo rompieron las bases del mundo. Los mares bramaron e invadieron la tierra. Cerca del ochenta por ciento de la masa de Kalimdor fue consumida, separándose en continentes separados por un nuevo y embravecido océano. En el centro del nuevo mar, donde una vez estuvo el Pozo de la Eternidad, una tumultuosa tormenta de mareas enfurecidas y caóticas energías se formó. La terrible tormenta, conocida como el Maelstrom, nunca cesaría su furiosa vorágine. Se constituiría en el recuerdo de la terrible catástrofe… y la utópica era que se había perdido para siempre.
En la nueva costa del destruido continente, dos cuerpos yacen inconscientes sobre la arena. Tyrande lentamente despierta, aún aturdida por la terrible explosión del Pozo de la Eternidad. Sobresaltada por la imagen de la muerte de su amado, se abalanza sobre el cuerpo de Malfurion quien, agotado por la lucha, se halla a su lado. Por la gracia de Elune habían sido salvados de la hecatombre. Sobre uno de los riscos de la costa, el semidios Cenarius le sonreía a la sorprendida sacerdotisa, quien aún no comprendía que su poderoso amigo les había rescatado de una muerte segura.
Los pocos elfos nocturnos que habían sobrevivido a la horrible explosión se habían reunido cerca de la costa. Los agotados héroes decidieron guiar a sus compañeros sobrevivientes para establecer un nuevo hogar para su pueblo. Aunque Sargeras y la Legión habían sido desterrados del mundo por la destrucción del Pozo, Malfurion y los suyos observaron el terrible costo de la victoria.
Entonces se dieron cuenta de que muchos de los Bien Nacidos habían sobrevivido al cataclismo. Ellos hicieron su camino por las riberas de la nueva tierra con los otros elfos nocturnos. Aunque Malfurion desconfiaba de las motivaciones de los Bien Nacidos, estaba seguro de que no serían una amenaza sin las energías del Pozo.
Para alegría de los elfos nocturnos, descubrieron que la montaña sagrada, Hyjal, había sobrevivido a la catástrofe. Buscando establecer un nuevo hogar para ellos mismos, Malfurion y los elfos nocturnos escalaron las faldas de Hyjal, hasta el valle allende el monte. Al descender al valle, entre los enormes picos de la montaña, encontraron un pequeño y tranquilo lago. En ese momento, uno de los Bien Nacidos se lanzó sobre las aguas con alegría indescriptible. Para horror de todos, las aguas del lago rebozaban de magia.
Illidan, que había sobrevivido al Ocaso, había llegado a Hyjal mucho antes que Malfurion y los elfos. En su locura por mantener fluyendo la magia en el mundo, Illidan había vaciado sus frascos con las preciosas aguas del Pozo de la Eternidad, en el lago de la montaña. Las potentes energías del agua rápidamente había formado un nuevo Pozo de la Eternidad. El exultante Illidan, creyendo que su nuevo Pozo era una ofrenda para las futuras generaciones, se vio contrariado cuando Malfurion le lanzó sobre el suelo. Malfurion le dijo a su hermano que la magia era innatamente caótica y que su uso inevitablemente llevaría a la corrupción y el sufrimiento. Sin embargo, Illidan se negó a abandonar sus poderes mágicos, y una vez más, el conflicto surgió entre los gemelos.
Sabiendo que la tendencia de Illidan a irrespetar los esquemas lo llevaría a romper las reglas, Malfurion decidió acabar de una vez por todas con la locura de poder de su hermano. Con la ayuda de Cenarius, Malfurion encerró a Illidan en una basta prisión bajo la superficie, las Tálamos Profundos, donde su apetito de poder se consumiría hasta el final de los tiempos. Para asegurar la prisión de su hermano, Malfurion encargó a una joven Guardiana, Maiev Shadowsong, para ser la carcelera personal de Illidan. Cenarius, a su vez, encomendó a uno de sus hijos, Califax el Guardián del Bosque, de asistir a la Guardiana en la custodia de Illidan durante las edades por venir.
Considerando que la destrucción del nuevo Pozo podría provocar una nueva catástrofe, los elfos nocturnos resolvieron no tocarlo. Sin embargo, Malfurion declaró que nadie volvería nunca a practicar de nuevo las artes mágicas. Bajo el ojo vigilante de Cenarius, los elfos comenzaron a estudiar las antiguas artes del druidismo con el propósito de sanar la tierra y hacer crecer de nuevo sus amados bosques en las faldas del monte Hyjal.
El Árbol del Mundo y el Sueño Esmeralda
Por muchos años, los elfos nocturnos trabajaron ardorosamente en reconstruir su ancestral hogar. Con sus viviendas, templos y caminos hundidos, construyeron sus nuevos hogares entre los verdes árboles y las sombreadas colinas de las faldas del monte Hyjal, buscando siempre la armonía con la naturaleza. Con el tiempo, los dragones que habían sobrevivido al Ocaso surgieron de sus secretas guaridas.
Alexstrasza la Roja, Ysera la Verde, Malygos el Azul y Nozdormu el Broncíneo descendieron sobre las tranquilas praderas de los druidas y observaron los frutos de los trabajos de los elfos nocturnos. Malfurion, quien con los años se había convertido en un Shan’do (archi-druida) de inmenso poder, recibió a los poderosos dragones y les habló sobre la creación del nuevo Pozo de la Eternidad. Los grandes dragones se vieron alarmados al escuchar las oscuras noticias y especularon que la presencia del Pozo a largo plazo podría motivar el regreso de la Legión. Malfurion y los tres dragones resolvieron hacer un pacto para asegurarse de que los agentes de la Legión Ardiente nunca regresaran al mundo. Los Cuatro Aspectos cedieron parte de su poder para crear un poderoso artefacto llamado Alma de Demonio (Demon Soul), cuyo poder podría controlar infligir daño a la Legión Ardiente en caso de un ataque. Neltharion, sin embargo, no cedió sus energías al Alma de Demonio, por lo que conservó su fuerza intacta y se convirtió en el más poderoso de los dragones. Secretamente, el enloquecido dragón negro hurdía un plan que asolaría nuevamente al mundo…
Alexstrasza, la Protectora de la Vida, plantó una sencilla semilla encantada en el corazón del Pozo de la Eternidad. La semilla, activada por las potentes aguas mágicas, dio vida a un colosal árbol. Las poderosas raíces succionaron las aguas del Pozo, y la verde copa del árbol se abrió hacia los cielos. El inmenso árbol sería para siempre símbolo de la unión de los elfos nocturnos con la Naturaleza, y sus energías sanadoras se extenderían sobre el resto del mundo. Los elfos nocturnos llamaron a su Árbol del Mundo con el nombre de Nordrassil, que significa en su lengua “Corona de los Cielos”.
Nozdormu, El Imperecedero, lanzó un encantamiento sobre el Árbol de Mundo para asegurarse que el inmenso árbol les diera a los elfos nocturnos la seguridad de que nunca envejecerían o padecerían de enfermedad.
Ysera, La Soñadora, también lanzó un encantamiento sobre el Árbol del Mundo, uniéndolo a su propio reino, la dimensión etérea conocida como el Sueño Esmeralda. Este reino es un enorme mundo espiritual que existe únicamente en los sueños. Ysera regularía el flujo de la naturaleza y la evolución del mundo. Los druidas elfos nocturnos, incluido Malfurion mismo, deberían unirse al Sueño junto al Árbol del Mundo. Como parte de este pacto místico, los druidas deberían dormir por los siglos para que sus espíritus recorrieran los infinitos caminos del Sueño Esmeralda. Aunque los druidas fueron advertidos ante el prospecto de perder muchos años de su vida durante la hibernación, se mostraron satisfechos con unirse al sueño de Ysera. Pero el Sueño de Ysera tenía un terrible secreto que, en ese momento, no fue revelado por los dragones…
A pesar del gran conocimiento y el amplio desarrollo de su civilización, los Kaldorei no conocieron hasta muy tardíamente, la existencia de otras culturas inteligentes. Muy hacia el este, en el otro extremo de Kalimdor, mucho tiempo antes del Ocaso del Mundo, otra raza había logrado forjar un inmenso imperio guerrero. Mil años antes de que la raza de los kaldorei naciera existían dos imperios trolls enfrentados: Gurubashi y Amani. Se cree que su origen se encuentra en lo que se conoce como el Valle de Strangletorn, donde impenetrables junglas evitaban el asedio a su ciudad principal y más antigua, Zul’gurub. Los Amani, que constituyeron su imperio en el norte, en lo que después fue Lordaeron, fundaron la gran ciudad de Zul’Aman. También había otro imperio en el norte, Gundrak, pero nunca se ganó la importancia de estas dos. Aunque constituían una misma raza, no se tenían en alta estima, pero estaban unidos para derrotar a unos terribles insectoides llamados Azi'Aqir, cuyo objetivo era destrozar todo aquello que no fuera insecto. Al final tuvieron éxito en su empresa y derrotaron los bastiones de Azjol-Nerub al norte y de Anh'Qirai al sur.
Tras esto unos pocos trolls comenzaron a explorar el mundo y a evolucionar. Se toparon con el Pozo de la Eternidad y lo utilizaron para sus fines... Por eso puede ser que los Kaldorei o elfos nocturnos procedan de los trolls. Los elfos libraron varias guerras con los imperios trolls, hasta que al final lograron expulsarles por completo. Replegados hacia el este, permanecieron ignorantes de las subsecuentes actividades de los elfos hasta que ocurrió la implosión del Pozo. La catástrofe produjo la división del supercontinente de Kalimdor en cuatro grandes islas, por lo que las distintas tribus trolls quedaron definitivamente aisladas.
Los trolls de la jungla adoraban a Hakkar el Devorador de Almas, un sanguinario dios que era seguido de manera absolutamente devota por una parte de ellos, los Atal'ai. Hakkar demandó las almas de los niños trolls para manifestarse en el mundo, por lo que los trolls se dieron cuenta de que era perverso y les conduciría a su propia destrucción, por lo que acordaron renunciar a él, causando la gran ira de Hakkar. Solamente los Atal'ai siguieron fieles al corrupto dios, por lo que los Gurubashi los expulsaron de Strangletorn, y emigraron hacia el Pantano de las Lamentaciones. Divididos por esta decisión, los Gurubashi iniciaron una terrible guerra tribal, donde dos prominentes tribus, Skullsplitter y Darkspear, luchaban por el predominio. Finalmente, cada uno tomó su propio camino y tierras. El poderío y superioridad de los Skullsplitter obligó a los Darkspear a abandonar para siempre el continente, y fueron exiliados a una isla del Gran Mar, la que han habitado desde entonces.
Mientras tanto, los trolls Atal’ai continuaron tratado de invocar a su dios Hakkar. En el tiempo en que los Kaldorei empezaron a reconstruir sus ciudades en el norte del nuevo Kalimdor, los Atal’ai iniciaron una serie de cultos y sacrificios para lograr que Hakkar se materializara en el mundo físico. Ante el inminente peligro que significaba este hecho, Ysera La Soñadora envió a uno de sus hijos preferidos, Eranikus, a advertirles de la nueva e inminente catástrofe. Ante la insistencia de los profetas y brujos Atal’ai de continuar con el ritual, Ysera en persona llegó para combatirlos, y con sus inmensos poderes, hundió la ciudadela de los Atal’ai, formando lo que se llama la Fosa de las Lágrimas. Debido a esto, Hakkar en retribución, utilizó sus inmensos poderes para corromper a Ysera, por lo que los Grandes Aspectos, ante la conmoción que podría producir la pérdida de otro de sus hermanos, la dejaron encerrada para siempre en el etéreo mundo del Sueño Esmeralda. Para estabilizar los continuos poderes de Ysera y evitar que la corrupción acabara con el balance de la vida natural sobre Azeroth, los Grandes Aspectos acordaron con los druidas Kaldorei que ellos penetrarían en el Sueño Esmeralda y serían el soporte de Ysera a través de las generaciones, a cambio de hacer crecer el Arbol del Mundo.
Neltharion, el maligno dragón negro, sin embargo, tenía otros planes para con sus hermanos los Grandes Aspectos. Corrompido profundamente por la terrible fuerza maligna de los poderes de la Legión, Neltharion desarrolló un malvado ardid para convercer a los otros dragones de ceder parte de sus poderes a un artefacto mágico llamado el Alma del Demonio. Hablando a sus hermanos, les dijo que ellos, los dragones, no vivirían por siempre, sino que llegaría el día en que, con su desaparición, las razas mortales dominarían el mundo, y nada las protegería de la Legión Ardiente. En un esfuerzo para pararse para esta época, Neltharion convenció a su hermano Malygos, el Dragón Azul Señor de la Magia, de imbuir sus poderes en el Alma del Demonio, con el objetivo de utilizarlo como arma ante una nueva invasión de la Legión Ardiente. Aunque los dragones alados no estaban muy seguros de confiar en Neltharion, la reciente batalla de Ysera con Hakkar y la Guerra de los Ancestros habían demostrado que sus esfuerzos no habían sido suficientes para contener a las fuerzas malignas. Recordando el encargo de los Titanes, decidieron aceptar la propuesta de Neltharion. Éste, sin embargo, no cedió sus poderes al artefacto. Su objetivo estaba claro: con todos sus poderes intactos, Neltharion se convertiría en el más fuerte de todos los dragones. Rompiendo su promesa, utilizó el Alma de Demonio para destruir a los dragones azules. Malygos quedó solo y sin herencia, por lo que viajó al helado Northrend para refugiarse y creó un gran cementerio para sus hijos, conocido como el Dragonbligth, donde pudieran descansar sus restos. Encargó a uno de sus sirvientes sobrevivientes, el poderoso Sapphiron, de proteger el Dragonblight por todas las edades. Conociendo las malvadas intenciones de Neltharion, Alexstrasza la Protectora de la Vida tómo el Alma de Demonio y la enterró profundamente en las vetustas montañas de Khaz Modan. Neltharion esperó el momento propicio para atacar…
Con el paso de los siglos, la sociedad de los elfos nocturnos creció de nuevo fuertemente y se expandió por el bosque que se llama Ashevale. Muchas de las criaturas y especies que abundaban antes del Gran Ocaso, como los furbolgs y los quilboars, reaparecieron y florecieron sobre la tierra. Bajo el liderazgo benevolente de los druidas, los elfos nocturnos disfrutaron de una era de improcedente paz y tranquilidad bajo las estrellas.
Sin embargo, mucho de los originales Bien Nacidos sobrevivientes vivían intranquilos. Como Illidan antes de ellos, cayeron víctimas de una depresión inmensa por la pérdida de sus poderes mágicos. Se veían constantemente tentados a tomar las energías del Pozo de la Eternidad y caer de nuevo en sus prácticas mágicas. Dath'Remar, el insolente líder de los Bien Nacidos, comenzó a hablar en contra de los druidas, acusándolos de cobardes por rehuir el uso de la magia que él decía les correspondía por derecho. Malfurion y los druidas minimizaron los argumentos de Dath´Remar y previnieron a los Bien Nacidos que cualquier uso de la magia sería castigado con la muerte. En un insolente y peligroso intento de convencer a los druidas de rescindir su ley, Dath´Remar y sus seguidores convocaron una terrible tormenta mágica sobre Ashenvale.
Los druidas no podían arrojarse ellos mismos la culpa de llevar a la muerte a muchos de su propia raza, por lo que decidieron exiliar a los Bien Nacidos de sus tierras. Dath´Remar y sus seguidores, orgullosos de librarse de sus conservadores primos al fin, elaboraron una serie de barcos especiales y se hicieron a la mar. Aunque no sabían que les esperaba más allá de las rugientes aguas del Maelstrom, iban decididos a establecer su propia patria, donde pudieran practicar sus artes mágicas impunemente. Los Bien Nacidos, o Quel´dorei, como Azshara los bautizó en épocas pasadas, llegaron eventualmente a un tierra al este que los humanos llamarían más tarde Lordaeron. Allí fundarían su propio reino mágico, Quel’thalas, y renegarían de los preceptos de los elfos nocturnos sobre la actividad nocturna y los trabajos a la luz de la Luna. Por siempre, abrazarían el Sol y serían conocidos solamente como Altos Elfos.
Con la partida de sus altaneros primos, los elfos nocturnos volcaron su atención en la seguridad de su patria. Los Kaldorei realizaron un poderoso conjuro druídico sobre las fronteras de Ashenvale, cerrando la entrada a ese bosque en un eterno misterio. Allí, permanecerían ocultos por cientos de años, sin contacto con otras criaturas o razas.. Los druidas, sintiendo que el tiempo de su hibernación estaba cercano, se prepararon para el sueño y dejaron atrás sus amadas familias y esposas. Tyrande, que se había convertido en Alta Sacerdotisa de Elune, le pidió a su amado, Malfurion, que no la dejara por el Sueño Esmeralda de Ysera. Pero Malfurion, honrado por entrar en los encantados Caminos del Sueño, se despidió de la sacerdotisa y le dijo que nada podría apartarle verdaderamente de su gran amor.
Sola para proteger Kalimdor de los peligros del nuevo mundo, Tyrande ensambló una poderosa fuerza entre sus hermanas elfas. Las mujeres guerreras, altamente entrenadas, sin miedo, se llamaron a si mismas las Centinelas. Su misión sería defender Kalimdor y patrullas los sombríos bosques de Ashenvale, y para esto contaban con numerosos aliados a quien llamar en tiempos de urgencia. Cenarius, el poderoso semidios, habitaba en los cercanos Prados de la Luna del Monte Hyjal. Sus hijos, los llamados Guardianes de los Bosques, se asentaron cerca de los elfos nocturnos y regularmente ayudaban a las Centinelas a mantener la paz en la tierra. Incluso las bellas hijas de Cenarius, las dríades, empezaron a aparecer en los claros con incrementada frecuencia.
Con los largos siglos por venir, y sin Malfurion a su lado, Tyrande nunca dejó de temer una segunda invasión demoníaca. Nunca dejó de pensar que la Legión Ardiente seguía allí, más allá de la Gran Oscuridad del cielo, planeando su venganza sobre los elfos nocturnos y el mundo de Azeroth.

Fuente: www.wow-esp.com
Continua:
http://eu.battle.net/wow/es/
Prólogo
Capítulo 1: Mitos
Los Titanes y la Formación del Universo
Sargeras y la Traición
Los Dioses Antiguos y el Ordenamiento de Azeroth
El encargo de los Dragones Alados
El Despertar del Mundo y el Pozo de la Eternidad
La Guerra de los Ancestros
El Ocaso del Mundo
El Monte Hyjal y la Ofrenda de Illidan
El Árbol del Mundo y el Sueño Esmeralda
Los Imperios Trolls y el Alma del Demonio
Exilio de los Altos Elfos
Los Centinelas y la Larga Vigilia
Capítulo 2: El Nuevo Mundo
La Fundación de Quel´thalas
Arathor y las Guerras de los Trolls
Los Guardianes de Tirisfal
Ironforge – El despertar de los Enanos
Los Siete Reinos
Aegywnn y la Cacería del Dragón
Guerra de los Tres Martillos
El Último Guardián
Capítulo 3: La perdición de Draenor
Kil´jaeden y el Pacto de las Sombras
Apogeo de la Horda
El Concejo de las Sombras
Los maestros de las fuerzas: Medivh y Blackhand
La primera guerra de la ascensión de los orcos
Capítulo 4: Alianza y Horda
Crónicas de la Guerra en Azeroth
Una breve historia sobre la caída de Azeroth
El Portal Oscuro y la caída de Stormwind
La Alianza de Lordaeron
La Invasión de Draenor – Más allá del Portal Oscuro
El Nacimiento del Rey Lich
Icecrown y el Trono de Hielo
Guerra de la Araña
Capítulo 5: El Retorno de la Legión Ardiente
Primera Parte: Las Secuelas de la Segunda Guerra
La Batalla de Grim Batol – El Día del Dragón
Kel’thuzad y el Culto de los Malditos
Una nueva generación
Letargo de los orcos
Señor de los Clanes
El regreso de la Sombra – Cisma de la Alianza
De Sangre y Honor
La visión de Thrall
Segunda Parte: El Reino del Caos
El Azote de Lordaeron
El Ascenso de los Malditos
El Pozo del Sol y la Caída de Silvermoon
La Revelación
Asedio y Destrucción de Dalaran
En el Ojo del Maelstrom - El rescate de los Darkspear
La Invasión de Kalimdor
El Fin de la Eternidad
La Batalla del Monte Hyjal
Tercera Parte: El Trono de Hielo
La Venganza del Traidor-El Despertar de los Naga
Apogeo de los Elfos Sanguinarios
Guerra Civil en las Tierras de la Plaga – La Rebelión de los Forsaken
La Dama Oscura
Una Sinfonía de Hielo y Fuego – La Ascensión – El Rey Lich Triunfante
Viejos Odios – La Colonización de Kalimdor
Epílogo: Una nueva Era se avecina…
Glosario
Prólogo
La vida en Azeroth es brutal, triste y, sobre todo, corta. Sin embargo, no siempre estuvo plagada por la guerra continua y arrastrada hacia el conflicto. Hubo un tiempo en que el mundo fue un sitio lleno de paz y vitalidad. Los pueblos vivían en paz y armonía con la naturaleza y sus inconmensurables fuerzas, y mágicas e impresionantes criaturas corrían sobre las planicies y surcaban los cielos sin oposición.
¿Cómo sé todas estas cosas, se preguntarán? Bueno, solamente diré que yo, Rhonin el mago, al que llaman el Inconforme, he visto estas y muchas más impresionantes cosas. Pues en esa eterna noche de los tiempos que se llama la Gran Oscuridad del Más Allá, mi maestro y tutor Krasus, me llevó hasta la oscura cueva donde, a través de las eras, Nozdormu el Imperecedero, el Gran Dragón de Bronce, guarda los inconmensurables caminos del tiempo. Nozdormu, el inmenso dragón de bronce, Señor del Tiempo y de las épocas, me ha mostrado lo que fue, lo que es y lo que será. El eterno conflicto que azota las vidas de todas las criaturas de este mundo, uno sus destinos en uno solo, al punto de que la extinción de una sola, puede significar la aniquilación de todas.
He aquí, pues, el enigma que a muchos ha desvelado y que a todos maravilla: La verdadera historia del mundo de Azeroth.
Capítulo 1: Mitos
(Tradición oral entre los Kaldorei)
Los Titanes y la Formación del Universo
Nadie sabe exactamente cómo inició el Universo. Algunos teorizan que una catastrófica explosión cósmica envió al infinito una inmensidad de mundos desconocidos hacia la vastedad de la Gran Oscuridad del Más Allá – mundos que algún día albergarían una diversidad maravillosa y terrible de formas de vida. Otros creen que el Universo fue creado por una sola Todopoderosa Entidad benigna, cuya Sagrada Luz ilumina desde tiempos inmemoriales, las vidas de todos y cada uno de los seres del Universo. Aunque los orígenes del caótico Universo ciertamente son inciertos, está claro que una raza poderosa se encargó de estabilizar los varios mundos y asegurarse que a futuro esos mundos siguieran sus mismos pasos.
Los Titanes, colosales dioses de piel metálica de las infinidades del cosmos, exploraron el naciente universo, y trabajaron en los mundos que iban encontrando. No está claro de dónde vinieron y por qué lo hacían, pero ordenaron los mundos levantando poderosas montañas y drenando vastos océanos. Rasgaron los cielos y atmósferas respirables surgieron. En cada lugar que encontraron, elaboraron un plan para darle orden al caos existente. Al mismo tiempo, le dieron poderes a razas primitivas para que trabajaran y mantuvieran la integridad de sus respectivos mundos.
Regidos por una elite llamada El Panteón, cuyo Alto Padre, Aman’thul, gobernaba con justicia e igualdad, los Titanes le dieron orden a los cientos de millones de mundos que exploraron en la Gran Oscuridad del Más Allá durante las primeras eras de la creación. El benevolente Panteón, para salvaguardar las estructuras de estos mundos, siempre estuvo vigilante contra el ataque extradimensional de las viles razas del Torbellino del Vacío. El Torbellino, una dimensión etérea de magia caótica que conecta una miríada de mundos del universo, era el hogar de un número infinito y primigenio de maléficos demonios, cuyo único objetivo era destruir la vida y devorar las energías del universo viviente. Incapaces de concebir el mal o la extinción de cualquier forma de vida, los Titanes se vieron obligados a hallar una forma de terminar los constantes ataques de los demonios.
Sargeras y la Traición
Con el paso del tiempo, las entidades demoníacas encontraron la forma de penetrar en los mundos de los Titanes desde el Torbellino del Vacío, y el Panteón eligió a sus más grandes guerreros, Sargeras, para actuar como primera línea de defensa. El noble gigante de bronce bruñido, Sargeras, cumplió con sus deberes por interminables milenios, buscando y destruyendo demonios donde quiera que los encontrara. A través de los eones, Sargeras encontró dos poderosas razas demoníacas, ambas con ambición de ganar poder y dominio sobre el universo físico.
Los Eredar, una insidiosa raza de hechiceros diabólicos, usaron sus embrujos mágicos para invadir y esclavizar un número de mundos. Las razas indígenas de estos mundos mutaron por los poderes malévolos de los Eredar y se volvieron demonios ellos mismos. Aunque los cercanamente ilimitados poderes de Sargeras eran más que suficientes para derrotar a los viles Eredar, el gigante encontró muchos problemas para detener la corrupción y envilecimiento de las criaturas. Incapaz de soportar tanta depravación, el gran Titán empezó caer en una gran depresión. A pesar de su creciente insatisfacción, Sargeras arrasó del Universo a los brujos atrapándolos en una esquina del Torbellino.
Mientras su confusión y miseria se profundizaban, Sargeras se vio forzado a combatir otro grupo que intentaba romper el orden de los Titanes: los Nathrezim. Esta oscura raza de demonios-vampiro (también conocidos como Señores del Terror) conquistó un número de mundos poblados poseyendo a sus habitantes y volviéndolos hacia la sombra. Los nefastos y esquemáticos señores del terror tornaban a las naciones unas contra otras manipulándolas dentro de un odio irracional y perverso. Sargeras derrotó a los Nathrezim fácilmente, pero su corrupción lo afectó profundamente.
Con sus sentidos obcecados y desesperados, Sargeras perdió toda conciencia no solo de su misión, sino también de la visión de los Titanes de un universo ordenado. Eventualmente, empezó a creer que el concepto de un universo ordenado era inútil, y que el caos y la depravación eran los únicos absolutos del oscuro y solitario universo. Sus compañeros Titanes trataron de persuadirlo de su error y calmar sus iracundas emociones, pero él había interpretado sus más optimistas creencias como desilusiones inútiles. Abandonando sus filas para siempre, Sargeras salió en busca de su propio lugar en el Universo. Aunque el Panteón lamentó profundamente su partida, los Titanes jamás pudieron predecir que tan lejos llegaría su hermano perdido.
Con el tiempo, la locura de Sargeras habría consumido sus últimos vestigios de su valioso espíritu, creyendo que los Titanes eran los responsables del fracaso de la creación. Decidido, finalmente, a deshacer sus TRABAJOS
Eventualmente la forma titánica de Sargeras se fue distorsionando por la corrupción que plagaba su una vez noble corazón. Sus ojos, cabello y barba eructaron en fuego, y su piel metálica broncínea se abrió revelando su nueva forma de odio infinito.
En su furia, Sargeras liberó de sus prisiones a los Eredar y los Nathrezim. Estas astutas criaturas se postraron ante la vasta ira el oscuro Titán y ofrecieron servirle en cualquiera de sus maliciosos caminos. De las filas de los poderosos Eredar, Sargeras eligió dos campeones para comandar su demoníaco ejército de destrucción. Kil´jaeden el Embaucador fue elegido para escoger a las más oscuras razas del universo y reclutarlas dentro de las filas de Sargeras. El segundo campeón, Archimonde el Profanador, fue elegido para dirigir los enormes ejércitos en la batalla contra cualquiera de los que osaran resistir los deseos del Titán.
El primer movimiento de Kil´jaeden fue esclavizar a los vampíricos señores del terror bajo su terrible poder. Los señores del terror le servirían como sus agentes personales en el universo, y ellos placenteramente localizarían razas primitivas para que su maestro las corrompiera y las exterminara. El primero entre los señores del terror era Tichondrius el Oscuro, quien servía a Kil´jaeden como el perfecto soldado y llevaría la ardiente voluntad de Sargeras a todas las oscuras esquinas del universo.
El poderoso Archimonde también escogió temibles agentes para sí mismo. Llamando a los maléficos señores del foso y su barbárico líder, Mannoroth el Destructor, Archimonde esperaba establecer una élite luchadora que acabaría con cualquier creación de vida.
Una vez que Sargeras vio que sus ejércitos fueron amasados y listos para seguir sus mandatos, lanzó sus coléricas fuerzas en la vastedad de la Gran Oscuridad. El bautizó a su creciente ejército como la LEGION ARDIENTE. Hasta la fecha, no está claro cuántos mundos han sido consumidos y quemados por la insana cruzada ardiente alrededor del universo.
Los Dioses Antiguos y el Ordenamiento de Azeroth
Sin conocer la misión destructiva de Sargeras sobre sus incontables trabajos, los Titanes continuaron moviéndose de mundo en mundo, dando forma y ordenando cada planeta como ellos creían. A lo largo de sus viajes repararon en un pequeño mundo al cual sus habitantes llamarían más tarde Azeroth. Cuando los Titanes hicieron su camino sobre LA PRIMITIVA
El Panteón, molesto por la inclinación de los Dioses Antiguos a hacer el mal, entabló una guerra contra los Elementales y sus oscuros maestros. Los ejércitos de los Dioses Antiguos eran dirigidos por cuatro poderosos lugartenientes: Ragnaros el Señor del Fuego, Therazane la Madre Roca, Al’Akir el Señor del Viento y Neptulon el Cazador de las Mareas (Los Cuatro Elementos). Sus caóticas fuerzas avanzaban por la faz de la tierra y chocaban con los colosales Titanes. Aunque los Elementales eran poderosos más allá de toda compresión mortal, sus fuerzas combinadas no pudieron detener a los poderosos Titanes. Uno por uno, Los Cuatro Elementos fueron cayendo y sus fuerzas fueron dispersadas.
El Panteón asedió las ciudadelas de los Dioses Antiguos y encerraron a los cuatro malvados dioses bajo la superficie de la tierra. Sin los Dioses Antiguos para conducir sus iracundos espíritus sobre el mundo físico, los elementales pasaron a un plano abismal, donde ellos se contendrían uno al otro por toda la eternidad. Con la partida de los elementales, la Naturaleza se calmó y el mundo entró en una pacífica armonía. Los Titanes observaron que la lucha había sido contenida e iniciaron su TRABAJO
Crearon un número de razas para que les ayudaran a modelar el mundo. De las profundidades de las cavernas rocosas surgieron los Titánides, creados de la piedra viva. Para retirar los océanos y sacar la tierra firme, los Titanes crearon los inmensos pero gentiles Gigantes del Mar. Por muchas edades los Titanes modelaron la tierra, hasta que se formó un perfecto continente. En el centro del continente, crearon un lago de centelleantes energías primordiales. El lago, que sería llamado EL POZO DE LA ETERNIDAD, sería una fuente de vida para el mundo. Sus potentes energías conmoverían las raíces del mundo y la vida emergería sobre el fértil suelo. Con el tiempo, plantas, árboles y criaturas de toda especie empezarían a conquistar el continente. Cuando llegó el día final de sus labores, los Titanes nombraron al continente KALIMDOR, “La tierra de la eterna luz de las estrellas”.
El encargo de los Dragones Alados
Satisfechos de que el pequeño mundo estuviera ordenado y su trabajo concluido, los Titanes se prepararon para abandonar Azeroth. Sin embargo, antes de partir, encargaron a las especies más grandes del mundo con la misión de proteger Kalimdor contra cualquier fuerza que amenazara su perfecta tranquilidad. En esa época había muchos dragones voladores. Entonces ellos escogieron a cinco de los más poderosos para dominar a sus hermanos y apacentar el mundo. Los grandes miembros del Panteón les dieron una porción de su poder a cada uno de los líderes de los dragones. Los majestuosos dragones serían conocidos como los Grandes Aspectos.
Aman'Thul, el Alto Padre del Panteón, otorgó parte de su poder cósmico sobre el gigantesco dragón de bronce, Nozdormu, para que protegiera el tiempo y las inconmensurables vías del destino. El estoico y honorable Nozdormu sería conocido como el Único Imperecedero.
Eonar, el Titán patrón de toda vida, dio parte de su poder a Alexstrasza la Roja, la Protectora de la Vida, cuya misión sería salvaguardar toda vida que creciera en el mundo. Por su suprema visión e ilimitada compasión por todas las cosas vivas Alexstrasza fue coronada como Reina de los Dragones y se le dio dominio sobre toda su especie.
Eonar también bendijo a la pequeña hermana de Alexstrasza, la luminosa dragona verde Ysera, con una porción de la influencia sobre la Naturaleza. Ysera caería en un trance eterno, y sería conocida como La Soñadora, velando por los salvajes bosques del mundo desde su verde reino, El Sueño Esmeralda.
Norgannon, el Titán protector y maestro de las artes mágicas, le dio al dragón azul, Malygos, una porción de su vasto poder. Desde ese momento, Malygos sería conocido como el Tejedor de Hechizos, el guardián de la magia arcana oculta.
Khaz'goroth, el Titán forjador del mundo, le dio parte de su vasto poder al poderoso dragón negro, Neltharion, conocido como el Guardián de la Tierra, y se le dio dominio sobre la tierra y los profundos lugares del mundo. El controlaría la fuerza del mundo y sería el gran soporte de Alexstrasza.
Con estos poderes, los Cinco Aspectos se encargarían de la defensa del mundo en la ausencia de los Titanes. Con los Dragones preparados para salvaguardar su creación, los Titanes dejaron atrás Azeroth para siempre. Desafortunadamente, pasaría muy poco tiempo antes de que Sargeras conociera al pequeño mundo recién nacido.
El despertar del mundo y el Pozo de la Eternidad
Hace aproximadamente diez mil años antes de la Primera Guerra entre Orcos y Humanos, el mundo de Azeroth se constituía en un solo continente, rodeado por el mar. La masa de tierra, conocida como Kalimdor, era el hogar de un sinnúmero de razas y criaturas, todas luchando por sobrevivir sobre el salvaje mundo. En el oscuro centro del continente existía un misterioso lago de energías incandescentes. El lago, el cual más tarde sería llamado el Pozo de la Eternidad, era un verdadero corazón de magia y poder natural. Extrayendo sus energías desde la infinita Gran Oscuridad más allá del mundo, el Pozo actuaba como una fuente mística, enviando sus potentes energías a lo largo del mundo para que surgieran innumerables y maravillosas formas de vida.
Con el tiempo, una primitiva tribu de humanoides de costurmbres nocturnas precavidamente fue haciendo su camino hacia las riberas del lago encantado. Los nómadas humanoides, guiados por las extrañas energías del Pozo, construyeron sus hogares en las tranquilas riberas del lago. Con el tiempo, el cósmico poder del Pozo afectó a la tribu, haciéndola más fuerte, inteligente y virtualmente inmortal. La tribu adoptó el nombre Kaldorei, que significa “niños de las estrellas” en su lengua primitiva. Para celebrar su creciente sociedad, construyeron grandes palacios y templos alrededor del lago.
Los Kaldorei, o ELFOS NOCTURNOS, como serían llamados más tarde, adoraban a Elune, la diosa de la Luna, y creían que ella dormía en la profundidad del Pozo durante las horas del día. Los tempranos sacerdotes elfos estudiaban el Pozo con insaciable curiosidad, tratando de conocer sus intangibles secretos y poderes. Conforme su sociedad crecía, los elfos nocturnos exploraban Kalimdor para desenvolver sus misterios. Las únicas criaturas que les dieron pausa fueron los ancestrales y poderosos dragones. Las grandes bestias a menudo se comportaban reclusivos, y los elfos nocturnos descubrieron que los dragones se habían constituido en los protectores del mundo, por lo que era mejor que sus secretos no fueran revelados.
El Pozo de la Eternidad fue la llave del verdadero avance y conocimiento de los Kaldorei. Mientras estudiaban las poderosas energías del Pozo, los Kaldorei fueron imbuidos con su poder, volviéndose prácticamente inmortales e inmunes al paso de los años, por sobre todoas las criaturas de la tierra. Rápidamente aprendieron las energías del Pozo directamente. Habia comenzado el estudio de la magia arcana.
Con el tiempo, la curiosidad de los elfos nocturnos los llevó a conocer a una serie de poderosas criaturas, pero la más interesante de todas fue CENARIUS, un poderoso semidios de los bosques primigenios. El valiente, noble y atrevido Cenarius se mostró complacido con los inquisitivos elfos nocturnos y ocupó una gran cantidad de tiempo en enseñarles acerca del mundo natural. Los tranquilos Kaldorei desarrollaron una fuerte empatía por los vivientes bosques de Kalimdor y el armonioso balance de la naturaleza.
Algunos Kaldorei creían que el uso abusivo de las magia arcana del Pozo podrían traer serias consecuencias, pero sus precavidas palabras fueron ignoradas por el resto de sus hermanos, quienes habían penetrado profundamente en el estudio de la magia. Los grandes hechiceros y magos construyeron hermosas ciudades, elaboraron impresionantes artefactos mágicos, y apacentaron el mundo de acuerdo a sus propias necesidades. Una de las más poderosas de las hechiceras Kaldorei se llamaba Aszhara, una mujer altatmente dotada que ansiaba el conocimiento de la magia arcana mucho más que cualquier otra criatura viva. Su conocimiento llegó a ser tan basto, que eventualmente los Kaldorei la coronaron como Reina de Kalimdor, y un inmenso y vetusto palacio le fue construido en las orillas del Pozo de la Eternidad.
Con el paso de las eras, la civilización de los elfos nocturnos se expandió territorial y culturalmente. Sus templos, caminos y lugares de estudio se expandieron por el oscuro continente. Azshara, la hermosa y generosa reina de los elfos nocturnos escogió a sus servidores favoritos para sus enjoyados salones. Sus servidores, conocidos como los Quel´dorei o “Bien Nacidos” (Highborne), fueron dotados de todo poder y se creyeron mejores que el resto de sus hermanos. Su líder, Dath’Remar, fue nombrado alto concejal de la reina y rápidamente se hizo con el control político de a nación. Aunque la Reina Azshara era igualmente amada por todo el pueblo, los Bien Nacidos eran secretamente envidiados por el resto de los elfos nocturnos. Aún así, los Bien Nacidos empezaron a venerar a su reina como una diosa, y llamaron “la encarnación misma de Elune”. Esto los llevó a tener serias disputas con las sacerdotisas de la diosa Elune, cuyo templo se levantaba en las afueras de los sagrados Claros de la Luna, cerca del Santuario de Cenarius, y en especial, con la joven e impulsiva Alta Sacerdotisa, Tyrande Whisperwind.
Imitando la curiosidad de los sacerdotes sobre el Pozo de la Eternidad, Azshara ordenó a los Bien Nacidos desentrañar sus secretos y revelar su verdadero propósito sobre el mundo. Los Bien Nacidos se sumergieron en su trabajo y estudiaron el Pozo concienzudamente. Con el tiempo desarrollaron la habilidad de manipular y controlar las cósmicas energías del Pozo. Conforme sus experimentos progresaban, los Bien Nacidos descubrieron que podían usar sus nuevos poderes para crear o destruir a su placer. Los ignorantes Bien Nacidos habían descubierto la magia primitiva y estaban resueltos a dedicarse exclusivamente a desenvolver sus misterios. Sin pensar que la magia podía ser peligrosa si no se usaba responsablemente, Azshara y sus Bien Nacidos empezaron a practicar sus encantos con evidente abandono. Cenarius y muchos de los letrados elfos nocturnos advirtieron que solamente calamidades podrían resultar si se jugaba con las claramente volátiles artes de la magia. Eventualmente, Azshara y sus seguidores continuaron expandiendo sus crecientes poderes.
Conforme sus poderes crecían, un cambio distintivo empezó a ocurrir en Azshara y los Bien Nacidos. La clase alta comenzó a tornarse cruel y despreciativa con sus compañeros elfos nocturnos. Una oscura palidez cubrió la anterior belleza de Azshara. Ella comenzó a apartarse de sus amados súbditos y rechazar la interacción con cualquiera que no fueran sus sacerdotes Bien Nacidos. Esta terrible comunión tendría un terrible precio que pagar.
Un joven erudito llamado Malfurion Stormrage, quien había ocupado mucho de su tiempo en estudiar LAS PRIMITIVAS
La Guerra de los Ancestros
(Hace aproximadamente 10 000 años)
El irresponsable uso de la magia por parte de los Bien Nacidos, envió ondas de energía desde el Pozo de la Eternidad a través de la Gran Oscuridad del Más Allá. Las desordenadas ondas de energía fueron percibidas por terribles mentes alienígenas. Sargeras – el Gran Enemigo de toda vida, el Destructor de Mundos – percibió los poderes del Pozo y buscó el distante punto de origen. Espiando el primigenio mundo de Azeroth y sintiendo las energías ilimitadas del Pozo de la Eternidad, Sargeras fue consumido por un insaciable apetito. El gran dios oscuro resolvió destruir el joven mundo y reclaman sus energías para si mismo
Sargeras condujo a su vasta Legión Ardiente e hizo su camino hacia el inocente mundo de Azeroth. La Legión fue conformada por un millón de escandalosos demonios, recogidos de todos los rincones del universo, ansiosos por la conquista. Los tenientes de Sargeras, Archimonde el Profanador y Mannoroth el Destructor, prepararon sus infernales monstruos para el ataque. La Reina Azshara, obcecada por el terrible éxtasis mágico, cayó víctima del imparable poder de Sargeras, y le ofreció abrirle una entrada al mundo. Incluso sus Bien Nacidos, caídos bajo la inevitable corrupción mágica, convirtieron a Sargeras en su dios. Para demostrar su fidelidad a la Legión, los Bien Nacidos convencieron a su reina de abrir un portal mágico en el Pozo de la Eternidad.
Una vez que los preparativos estuvieron terminados, Sargeras comenzó su catastrófica invasión sobre Azeroth. El delgado velo que separa la realidad del mundo de las sombras finalmente fue roto. Los guerreros de la Legión Ardiente entraron en el mundo a través del Pozo de la Eternidad y comenzaron el asedio sobre las durmientes ciudades de los elfos nocturnos. Liderados por Archimonde y Mannoroth, la Legión marchó sobre las tierras de Kalimdor, dejando solo desolación y terror a su paso. Los brujos demoníacos Eredar invocaron a los Infernales, unos inmensos gigantes de piedra y fuego verde que cayeron del cielo en forma de meteoros sobre los templos. Una banda de ardientes y sanguinarios asesinos llamada la Guardia de la Perdición, dirigidos por el voraz Azzinoth, marchó sobre las tierras de Kalimdor, acabando con todo a su paso. Jaurías de salvajes Felhounds (sabuesos diabólicos) atacaron salvajemente sin oposición. Aunque los guerreros elfos defendieron su ancestral hogar, se vieron forzados a retroceder, pulgada a pulgada, ante el avance de la Legión.
Ante el terrible ataque, Malfurion Stormrage escapó para buscar ayuda para su gente. Su propio hermano gemelo, Illidan Stormrage, aunque no era parte de los Bien Nacidos, practicaba sus artes mágicas. Convenciendo a Illidan de olvidar su peligrosa obsesión, ambos escaparon al bosque para organizar la resistencia. La hermosa y joven sacerdotisa de la luna, Tyrande Whisperwind, se decidió a acompañarles en el nombre de Elune. Ambos hermanos profesaban un amor insaciable por la idealista sacerdotisa, pero el corazón de Tyrande suspiraba solamente por Malfurion. Illidan se sentía resentido por el naciente romance entre su hermano y Tyrande, pero su corazón roto no era nada comparado por el dolor que le producía su adicción a la magia. En efecto, el continuo contacto de Illidan con las magias arcanas del Pozo, lo había corrompido a tal punto de desarrollar en él la temible sed de magia que a su vez consumía a los Bien Nacidos. Illidan creyó que, utilizando las mismas energías malignas de los demonios contra ellos, podría lograr derrotarlos de una vez por todas, por lo cual él y algunos de sus seguidores más cercanos, formaron una secta secreta cuyo objetivo era erradicar a los demonios de Kalimdor. Estos guerreros, conocidos como los Cazadores de Demonios, se sacaban ritualmente los ojos, para de este modo, utilizar toda su energía mágica contra la Legión. Malfurion nunca le perdonaría esto, pero Illidan no combatiría por él: lo haría por amor a Tyrande.
Mientras tanto, Cenarius, quien se ocultaba en los sagrados Claros de la Luna en el distante Monte Hyjal, se comprometió a ayudar a los elfos nocturnos buscando a los ancestrales dragones y asegurándose su ayuda. Los dragones, liderados por la grandiosa Alexstrasza la Roja, atacaron desde el aire a los demonios y sus amos infernales. Cenarius mismo llamó a los espíritus de los bosques encantados, reclutando un ejército de Ancestros y Treants, los hombres-árbol, y los guió en un sorpresivo asalto sobre la Legión. Malfurion, Illidan y Tyrande, al mando de las fuerzas de los elfos, organizaron un valiente y feroz contraataque. El ágil y valiente Cazador de Demonios se habría paso a través de las fuerzas de la Legión, destrozando las filas de los demonios, mientras su cuerpo ardía en un incandescente aura mágica de fuego que había creado a su alrededor, dañando todo lo que tocaba. Fue así como se encontró cara a cara con el terrible Azzinoth, capitán de la Guardia de la Perdición, y una gran batalla se entabló entre ambos contendientes. Illidan, utilizando todos los poderes concebidos por su secta, logró derrotar a Azzinoth y se apoderó de sus espadas curvas, las cuales, con el transcurso del tiempo, logró dominar con tal habilidad, que se volvieron un rasgo distintivo de su personalidad y casi eran extensiones de sus brazos.
Las fuerzas aliadas a los elfos nocturnos convergieron sobre el templo de Azshara y el Pozo de la Eternidad. Conociendo la fuerza de sus nuevos aliados, Malfurion y sus colegas sabían que la Legión no sería derrotada solamente por la fuerza de las armas. Mientras la titánica batalla alrededor de la ciudad capital aumentaba, Azshara esperaba con ansiedad el arribo de Sargeras. El señor de la Legión preparaba su paso a través del Pozo de la Eternidad y su entrada en el mundo. Conforme su enorme sombra se acercaba a la superficie del Pozo, Azshara guió a los más poderosos de sus Bien Nacidos cerca de la superficie. Solamente enfocando sus poderes mágicos sobre el Pozo podrían abrir un portal lo suficientemente grande para que Sargeras penetrara. Mannoroth el Destructor en persona, el terrible Señor del Foso, General de los Ejércitos de la Legión, guardaba la entrada al Templo de Azshara. Cenarius invocó los altos poderes de los bosques y se enfrentó a Mannoroth, dándoles suficiente tiempo a Malfurion, Tyrande y sus guerreros de penetrar en el templo.
Mientras la batalla bramada sobre los ardientes campos de Kalimdor, un terrible evento volcaría la situación. Los detalles de tal evento se han perdido en el tiempo, pero es conocido que Neltharion, el Gran Dragón Negro de la Tierra, se volvió loco durante un crítico ataque de la Legión Ardiente. El empezó a lanzar flamas sin sentido y la ira hizo brotar su lado oscuro. Renombrándose asimismo Ala de la Muerte (Deathwing), el dragón traicionó a sus hermanos y dejó el campo de batalla. La traición sorpresiva de Neltharion fue tan destructiva que sus hermanos nunca se recobraron de ella. Avergonzada y aterrorizada, Alexstrazsa y los otros nobles dragones se vieron obligados a abandonar a sus aliados mortales. Malfurion y sus compañeros, ahora desesperanzados, temieron no sobrevivir el abandono de sus poderosos aliados.
Malfurion, convencido de que el Pozo de la Eternidad era el cordón umbilical que unía a los demonios con el mundo físico, insistía en que debía ser destruido. Sus compañeros elfos, conociendo que el Pozo era la fuente de su inmortalidad y sus poderes, se horrorizaron ante esta noción. Pero Tyrande creía en la teoría de Malfurion, y convenció a Cenarius y sus camaradas de atacar el templo de Azshara y encontrar el modo de destruir el Pozo para bien.
El Ocaso del Mundo
Malfurion y sus compañeros entraron en el corazón del templo de Azshara. Una vez en la cámara principal, encontraron a los Bien Nacidos en medio del final de su oscuro encantamiento. El comunal hechizo había creado un vórtex inestable de poder sobre las turbulentas aguas del Pozo. La voluminosa sombra de Sargeras se apresuraba a cruzar el portal hacia la superficie, por lo que Malfurion se decidió a atacar.
Pero Azshara estaba más que preparada para su arribo. Todos los aliados de Malfurion fueron capturados antes de que estos atacaran a la enloquecida reina. Tyrande, tratando de atacar a Azshara por detrás, fue detenida por la guardia personal de Bien Nacidos. Al luchar contra ellos, la hermosa sacerdotisa sufrió graves heridas en sus manos. Al ver la caída de su amada, Malfurion entró en una terrible cólera y se dispuso a acabar con la vida de la reina.
Para su sorpresa, Illidan apareció desde las sombras cerca de una de las orillas del lago. Conociendo que la destrucción del Pozo impediría que volviese a practicar la magia de nuevo, Illidan se convenció a si mismo de abandonar al grupo y prevenir a los Bien Nacidos del plan de su hermano. Debido a la locura secundaria a su adicción y al reciente romance de su hermano con su amada Tyrande, Illidan no sintió ningún remordimiento en traicionar a Malfurion y aliarse con Azshara y los suyos. Illidan estaba dispuesto a defender el Pozo por todos los medios necesarios. Portando unos frascos mágicos especialmente manufacturados para su propósito, Illidan los llenó con el agua procedente del Pozo. Convencido que los demonios destrozarían la civilización de los elfos nocturnos, planeó robar las sagradas aguas y tomar sus energías para sí mismo.
Azshara, habiendo recibido la advertencia de Illidan, entabló una terrible batalla con Malfurion, quien, con el corazón destrozado por la traición de su hermano, estaba dispuesto a vencer o morir. Pero el hechizo de los Bien Nacidos había entrado en un caos tremendo al ser atacados, y el inestable portal sobre las ondas del Pozo explotó en una catastrófica tormenta que llevaría al ocaso al mundo entero. La masiva explosión resquebrajó el templo hasta sus bases y una serie de estremecedores terremotos abrieron la torturada tierra. Como la terrorífica batalla entre la Legión y los Elfos Nocturnos se realizaba alrededor de la ruinosa ciudad capital, el Pozo de la Eternidad colapsó sobre todos ellos.
Las ondas de choque de la implosión del Pozo rompieron las bases del mundo. Los mares bramaron e invadieron la tierra. Cerca del ochenta por ciento de la masa de Kalimdor fue consumida, separándose en continentes separados por un nuevo y embravecido océano. En el centro del nuevo mar, donde una vez estuvo el Pozo de la Eternidad, una tumultuosa tormenta de mareas enfurecidas y caóticas energías se formó. La terrible tormenta, conocida como el Maelstrom, nunca cesaría su furiosa vorágine. Se constituiría en el recuerdo de la terrible catástrofe… y la utópica era que se había perdido para siempre.
El Monte Hyjal y la Ofrenda de Illidan
En la nueva costa del destruido continente, dos cuerpos yacen inconscientes sobre la arena. Tyrande lentamente despierta, aún aturdida por la terrible explosión del Pozo de la Eternidad. Sobresaltada por la imagen de la muerte de su amado, se abalanza sobre el cuerpo de Malfurion quien, agotado por la lucha, se halla a su lado. Por la gracia de Elune habían sido salvados de la hecatombre. Sobre uno de los riscos de la costa, el semidios Cenarius le sonreía a la sorprendida sacerdotisa, quien aún no comprendía que su poderoso amigo les había rescatado de una muerte segura.
Los pocos elfos nocturnos que habían sobrevivido a la horrible explosión se habían reunido cerca de la costa. Los agotados héroes decidieron guiar a sus compañeros sobrevivientes para establecer un nuevo hogar para su pueblo. Aunque Sargeras y la Legión habían sido desterrados del mundo por la destrucción del Pozo, Malfurion y los suyos observaron el terrible costo de la victoria.
Entonces se dieron cuenta de que muchos de los Bien Nacidos habían sobrevivido al cataclismo. Ellos hicieron su camino por las riberas de la nueva tierra con los otros elfos nocturnos. Aunque Malfurion desconfiaba de las motivaciones de los Bien Nacidos, estaba seguro de que no serían una amenaza sin las energías del Pozo.
Para alegría de los elfos nocturnos, descubrieron que la montaña sagrada, Hyjal, había sobrevivido a la catástrofe. Buscando establecer un nuevo hogar para ellos mismos, Malfurion y los elfos nocturnos escalaron las faldas de Hyjal, hasta el valle allende el monte. Al descender al valle, entre los enormes picos de la montaña, encontraron un pequeño y tranquilo lago. En ese momento, uno de los Bien Nacidos se lanzó sobre las aguas con alegría indescriptible. Para horror de todos, las aguas del lago rebozaban de magia.
Illidan, que había sobrevivido al Ocaso, había llegado a Hyjal mucho antes que Malfurion y los elfos. En su locura por mantener fluyendo la magia en el mundo, Illidan había vaciado sus frascos con las preciosas aguas del Pozo de la Eternidad, en el lago de la montaña. Las potentes energías del agua rápidamente había formado un nuevo Pozo de la Eternidad. El exultante Illidan, creyendo que su nuevo Pozo era una ofrenda para las futuras generaciones, se vio contrariado cuando Malfurion le lanzó sobre el suelo. Malfurion le dijo a su hermano que la magia era innatamente caótica y que su uso inevitablemente llevaría a la corrupción y el sufrimiento. Sin embargo, Illidan se negó a abandonar sus poderes mágicos, y una vez más, el conflicto surgió entre los gemelos.
Sabiendo que la tendencia de Illidan a irrespetar los esquemas lo llevaría a romper las reglas, Malfurion decidió acabar de una vez por todas con la locura de poder de su hermano. Con la ayuda de Cenarius, Malfurion encerró a Illidan en una basta prisión bajo la superficie, las Tálamos Profundos, donde su apetito de poder se consumiría hasta el final de los tiempos. Para asegurar la prisión de su hermano, Malfurion encargó a una joven Guardiana, Maiev Shadowsong, para ser la carcelera personal de Illidan. Cenarius, a su vez, encomendó a uno de sus hijos, Califax el Guardián del Bosque, de asistir a la Guardiana en la custodia de Illidan durante las edades por venir.
Considerando que la destrucción del nuevo Pozo podría provocar una nueva catástrofe, los elfos nocturnos resolvieron no tocarlo. Sin embargo, Malfurion declaró que nadie volvería nunca a practicar de nuevo las artes mágicas. Bajo el ojo vigilante de Cenarius, los elfos comenzaron a estudiar las antiguas artes del druidismo con el propósito de sanar la tierra y hacer crecer de nuevo sus amados bosques en las faldas del monte Hyjal.
El Árbol del Mundo y el Sueño Esmeralda
(9000 años antes de la Primera Guerra)
Por muchos años, los elfos nocturnos trabajaron ardorosamente en reconstruir su ancestral hogar. Con sus viviendas, templos y caminos hundidos, construyeron sus nuevos hogares entre los verdes árboles y las sombreadas colinas de las faldas del monte Hyjal, buscando siempre la armonía con la naturaleza. Con el tiempo, los dragones que habían sobrevivido al Ocaso surgieron de sus secretas guaridas.
Alexstrasza la Roja, Ysera la Verde, Malygos el Azul y Nozdormu el Broncíneo descendieron sobre las tranquilas praderas de los druidas y observaron los frutos de los trabajos de los elfos nocturnos. Malfurion, quien con los años se había convertido en un Shan’do (archi-druida) de inmenso poder, recibió a los poderosos dragones y les habló sobre la creación del nuevo Pozo de la Eternidad. Los grandes dragones se vieron alarmados al escuchar las oscuras noticias y especularon que la presencia del Pozo a largo plazo podría motivar el regreso de la Legión. Malfurion y los tres dragones resolvieron hacer un pacto para asegurarse de que los agentes de la Legión Ardiente nunca regresaran al mundo. Los Cuatro Aspectos cedieron parte de su poder para crear un poderoso artefacto llamado Alma de Demonio (Demon Soul), cuyo poder podría controlar infligir daño a la Legión Ardiente en caso de un ataque. Neltharion, sin embargo, no cedió sus energías al Alma de Demonio, por lo que conservó su fuerza intacta y se convirtió en el más poderoso de los dragones. Secretamente, el enloquecido dragón negro hurdía un plan que asolaría nuevamente al mundo…
Alexstrasza, la Protectora de la Vida, plantó una sencilla semilla encantada en el corazón del Pozo de la Eternidad. La semilla, activada por las potentes aguas mágicas, dio vida a un colosal árbol. Las poderosas raíces succionaron las aguas del Pozo, y la verde copa del árbol se abrió hacia los cielos. El inmenso árbol sería para siempre símbolo de la unión de los elfos nocturnos con la Naturaleza, y sus energías sanadoras se extenderían sobre el resto del mundo. Los elfos nocturnos llamaron a su Árbol del Mundo con el nombre de Nordrassil, que significa en su lengua “Corona de los Cielos”.
Nozdormu, El Imperecedero, lanzó un encantamiento sobre el Árbol de Mundo para asegurarse que el inmenso árbol les diera a los elfos nocturnos la seguridad de que nunca envejecerían o padecerían de enfermedad.
Ysera, La Soñadora, también lanzó un encantamiento sobre el Árbol del Mundo, uniéndolo a su propio reino, la dimensión etérea conocida como el Sueño Esmeralda. Este reino es un enorme mundo espiritual que existe únicamente en los sueños. Ysera regularía el flujo de la naturaleza y la evolución del mundo. Los druidas elfos nocturnos, incluido Malfurion mismo, deberían unirse al Sueño junto al Árbol del Mundo. Como parte de este pacto místico, los druidas deberían dormir por los siglos para que sus espíritus recorrieran los infinitos caminos del Sueño Esmeralda. Aunque los druidas fueron advertidos ante el prospecto de perder muchos años de su vida durante la hibernación, se mostraron satisfechos con unirse al sueño de Ysera. Pero el Sueño de Ysera tenía un terrible secreto que, en ese momento, no fue revelado por los dragones…
Los Imperios Trolls y El Alma del Demonio
A pesar del gran conocimiento y el amplio desarrollo de su civilización, los Kaldorei no conocieron hasta muy tardíamente, la existencia de otras culturas inteligentes. Muy hacia el este, en el otro extremo de Kalimdor, mucho tiempo antes del Ocaso del Mundo, otra raza había logrado forjar un inmenso imperio guerrero. Mil años antes de que la raza de los kaldorei naciera existían dos imperios trolls enfrentados: Gurubashi y Amani. Se cree que su origen se encuentra en lo que se conoce como el Valle de Strangletorn, donde impenetrables junglas evitaban el asedio a su ciudad principal y más antigua, Zul’gurub. Los Amani, que constituyeron su imperio en el norte, en lo que después fue Lordaeron, fundaron la gran ciudad de Zul’Aman. También había otro imperio en el norte, Gundrak, pero nunca se ganó la importancia de estas dos. Aunque constituían una misma raza, no se tenían en alta estima, pero estaban unidos para derrotar a unos terribles insectoides llamados Azi'Aqir, cuyo objetivo era destrozar todo aquello que no fuera insecto. Al final tuvieron éxito en su empresa y derrotaron los bastiones de Azjol-Nerub al norte y de Anh'Qirai al sur.
Tras esto unos pocos trolls comenzaron a explorar el mundo y a evolucionar. Se toparon con el Pozo de la Eternidad y lo utilizaron para sus fines... Por eso puede ser que los Kaldorei o elfos nocturnos procedan de los trolls. Los elfos libraron varias guerras con los imperios trolls, hasta que al final lograron expulsarles por completo. Replegados hacia el este, permanecieron ignorantes de las subsecuentes actividades de los elfos hasta que ocurrió la implosión del Pozo. La catástrofe produjo la división del supercontinente de Kalimdor en cuatro grandes islas, por lo que las distintas tribus trolls quedaron definitivamente aisladas.
Los trolls de la jungla adoraban a Hakkar el Devorador de Almas, un sanguinario dios que era seguido de manera absolutamente devota por una parte de ellos, los Atal'ai. Hakkar demandó las almas de los niños trolls para manifestarse en el mundo, por lo que los trolls se dieron cuenta de que era perverso y les conduciría a su propia destrucción, por lo que acordaron renunciar a él, causando la gran ira de Hakkar. Solamente los Atal'ai siguieron fieles al corrupto dios, por lo que los Gurubashi los expulsaron de Strangletorn, y emigraron hacia el Pantano de las Lamentaciones. Divididos por esta decisión, los Gurubashi iniciaron una terrible guerra tribal, donde dos prominentes tribus, Skullsplitter y Darkspear, luchaban por el predominio. Finalmente, cada uno tomó su propio camino y tierras. El poderío y superioridad de los Skullsplitter obligó a los Darkspear a abandonar para siempre el continente, y fueron exiliados a una isla del Gran Mar, la que han habitado desde entonces.
Mientras tanto, los trolls Atal’ai continuaron tratado de invocar a su dios Hakkar. En el tiempo en que los Kaldorei empezaron a reconstruir sus ciudades en el norte del nuevo Kalimdor, los Atal’ai iniciaron una serie de cultos y sacrificios para lograr que Hakkar se materializara en el mundo físico. Ante el inminente peligro que significaba este hecho, Ysera La Soñadora envió a uno de sus hijos preferidos, Eranikus, a advertirles de la nueva e inminente catástrofe. Ante la insistencia de los profetas y brujos Atal’ai de continuar con el ritual, Ysera en persona llegó para combatirlos, y con sus inmensos poderes, hundió la ciudadela de los Atal’ai, formando lo que se llama la Fosa de las Lágrimas. Debido a esto, Hakkar en retribución, utilizó sus inmensos poderes para corromper a Ysera, por lo que los Grandes Aspectos, ante la conmoción que podría producir la pérdida de otro de sus hermanos, la dejaron encerrada para siempre en el etéreo mundo del Sueño Esmeralda. Para estabilizar los continuos poderes de Ysera y evitar que la corrupción acabara con el balance de la vida natural sobre Azeroth, los Grandes Aspectos acordaron con los druidas Kaldorei que ellos penetrarían en el Sueño Esmeralda y serían el soporte de Ysera a través de las generaciones, a cambio de hacer crecer el Arbol del Mundo.
Neltharion, el maligno dragón negro, sin embargo, tenía otros planes para con sus hermanos los Grandes Aspectos. Corrompido profundamente por la terrible fuerza maligna de los poderes de la Legión, Neltharion desarrolló un malvado ardid para convercer a los otros dragones de ceder parte de sus poderes a un artefacto mágico llamado el Alma del Demonio. Hablando a sus hermanos, les dijo que ellos, los dragones, no vivirían por siempre, sino que llegaría el día en que, con su desaparición, las razas mortales dominarían el mundo, y nada las protegería de la Legión Ardiente. En un esfuerzo para pararse para esta época, Neltharion convenció a su hermano Malygos, el Dragón Azul Señor de la Magia, de imbuir sus poderes en el Alma del Demonio, con el objetivo de utilizarlo como arma ante una nueva invasión de la Legión Ardiente. Aunque los dragones alados no estaban muy seguros de confiar en Neltharion, la reciente batalla de Ysera con Hakkar y la Guerra de los Ancestros habían demostrado que sus esfuerzos no habían sido suficientes para contener a las fuerzas malignas. Recordando el encargo de los Titanes, decidieron aceptar la propuesta de Neltharion. Éste, sin embargo, no cedió sus poderes al artefacto. Su objetivo estaba claro: con todos sus poderes intactos, Neltharion se convertiría en el más fuerte de todos los dragones. Rompiendo su promesa, utilizó el Alma de Demonio para destruir a los dragones azules. Malygos quedó solo y sin herencia, por lo que viajó al helado Northrend para refugiarse y creó un gran cementerio para sus hijos, conocido como el Dragonbligth, donde pudieran descansar sus restos. Encargó a uno de sus sirvientes sobrevivientes, el poderoso Sapphiron, de proteger el Dragonblight por todas las edades. Conociendo las malvadas intenciones de Neltharion, Alexstrasza la Protectora de la Vida tómo el Alma de Demonio y la enterró profundamente en las vetustas montañas de Khaz Modan. Neltharion esperó el momento propicio para atacar…
Exilio de los Altos Elfos
(7300 años antes de la Primera Guerra)
Con el paso de los siglos, la sociedad de los elfos nocturnos creció de nuevo fuertemente y se expandió por el bosque que se llama Ashevale. Muchas de las criaturas y especies que abundaban antes del Gran Ocaso, como los furbolgs y los quilboars, reaparecieron y florecieron sobre la tierra. Bajo el liderazgo benevolente de los druidas, los elfos nocturnos disfrutaron de una era de improcedente paz y tranquilidad bajo las estrellas.
Sin embargo, mucho de los originales Bien Nacidos sobrevivientes vivían intranquilos. Como Illidan antes de ellos, cayeron víctimas de una depresión inmensa por la pérdida de sus poderes mágicos. Se veían constantemente tentados a tomar las energías del Pozo de la Eternidad y caer de nuevo en sus prácticas mágicas. Dath'Remar, el insolente líder de los Bien Nacidos, comenzó a hablar en contra de los druidas, acusándolos de cobardes por rehuir el uso de la magia que él decía les correspondía por derecho. Malfurion y los druidas minimizaron los argumentos de Dath´Remar y previnieron a los Bien Nacidos que cualquier uso de la magia sería castigado con la muerte. En un insolente y peligroso intento de convencer a los druidas de rescindir su ley, Dath´Remar y sus seguidores convocaron una terrible tormenta mágica sobre Ashenvale.
Los druidas no podían arrojarse ellos mismos la culpa de llevar a la muerte a muchos de su propia raza, por lo que decidieron exiliar a los Bien Nacidos de sus tierras. Dath´Remar y sus seguidores, orgullosos de librarse de sus conservadores primos al fin, elaboraron una serie de barcos especiales y se hicieron a la mar. Aunque no sabían que les esperaba más allá de las rugientes aguas del Maelstrom, iban decididos a establecer su propia patria, donde pudieran practicar sus artes mágicas impunemente. Los Bien Nacidos, o Quel´dorei, como Azshara los bautizó en épocas pasadas, llegaron eventualmente a un tierra al este que los humanos llamarían más tarde Lordaeron. Allí fundarían su propio reino mágico, Quel’thalas, y renegarían de los preceptos de los elfos nocturnos sobre la actividad nocturna y los trabajos a la luz de la Luna. Por siempre, abrazarían el Sol y serían conocidos solamente como Altos Elfos.
Las Centinelas y la Larga Vigilia
Con la partida de sus altaneros primos, los elfos nocturnos volcaron su atención en la seguridad de su patria. Los Kaldorei realizaron un poderoso conjuro druídico sobre las fronteras de Ashenvale, cerrando la entrada a ese bosque en un eterno misterio. Allí, permanecerían ocultos por cientos de años, sin contacto con otras criaturas o razas.. Los druidas, sintiendo que el tiempo de su hibernación estaba cercano, se prepararon para el sueño y dejaron atrás sus amadas familias y esposas. Tyrande, que se había convertido en Alta Sacerdotisa de Elune, le pidió a su amado, Malfurion, que no la dejara por el Sueño Esmeralda de Ysera. Pero Malfurion, honrado por entrar en los encantados Caminos del Sueño, se despidió de la sacerdotisa y le dijo que nada podría apartarle verdaderamente de su gran amor.
Sola para proteger Kalimdor de los peligros del nuevo mundo, Tyrande ensambló una poderosa fuerza entre sus hermanas elfas. Las mujeres guerreras, altamente entrenadas, sin miedo, se llamaron a si mismas las Centinelas. Su misión sería defender Kalimdor y patrullas los sombríos bosques de Ashenvale, y para esto contaban con numerosos aliados a quien llamar en tiempos de urgencia. Cenarius, el poderoso semidios, habitaba en los cercanos Prados de la Luna del Monte Hyjal. Sus hijos, los llamados Guardianes de los Bosques, se asentaron cerca de los elfos nocturnos y regularmente ayudaban a las Centinelas a mantener la paz en la tierra. Incluso las bellas hijas de Cenarius, las dríades, empezaron a aparecer en los claros con incrementada frecuencia.
Con los largos siglos por venir, y sin Malfurion a su lado, Tyrande nunca dejó de temer una segunda invasión demoníaca. Nunca dejó de pensar que la Legión Ardiente seguía allí, más allá de la Gran Oscuridad del cielo, planeando su venganza sobre los elfos nocturnos y el mundo de Azeroth.
Fuente: www.wow-esp.com
Continua:
http://taringa.net/posts/info/8461918/Historia-Completa-de-World-of-Warcraft_WoW_-Capitulo-2.html
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









